
Ya hace semanas que las cadenas están llevando a cabo la estrategia de retrasar el inicio de sus series para intentar proteger sus productos en el momento máximo y así arañar unas décimas de share. Alguien pensó que retrasar el inicio de una serie unos cuarenta y cinco minutos en el prime time podría retener a la audiencia, absurdo. El retraso, además, suele venir producido no por un nuevo programa, sino por una tirada insoportable de publicidad que se dilata media hora.
Quién más está llevando a cabo esta práctica es Telecinco, que hace un par de semanas hizo la prueba con El comisario y nos les funcionó. A pesar de no dar resultado, este jueves pasado hicieron lo propio con Sin tetas no hay paraíso, para protegerla de Cuéntame, con idénticos resultados. La estrategia opuesta de Antena 3, programando Dirty Sexy Money a las nueve y media de la noche, tampoco dio los resultados esperados y no porque la idea no fuera buena, creo yo, sino porque la pusieron en práctica con la serie menos adecuada.






En estas fechas algunos tenemos un poco de tiempo libre y como en la televisión nacional no hacen más que dar repeticiones he tenido la oportunidad de ver una emisión de Al pie de la letra, el programa musical de Antena 3 basado en The Singing Bee, programa de la NBC de gran éxito al otro lado del charco. Y aunque los concursos no son mi género preferido de la pequeña pantalla, decir que el programa no me ha disgustado para nada.




