
Antena 3 estrenó ‘Con el culo al aire’ y quiso que nos pudiéramos reír de las situaciones originadas por la crisis económica. En eso consistía la nueva apuesta de la cadena o al menos así es como nos la habían vendido, como una manera de mostrar una nueva actitud ante situaciones que nos angustian diariamente. Lástima que en eso de lo nuevo no hayan tomado ejemplo los creadores de la serie. ‘Con el culo al aire‘ repite el esquema de otras tantas comedias que han pasado ya por nuestra televisión, algunas llegando a brillar (en muy contadas ocasiones) y la gran mayoría pasando desapercibidas.
El primer capítulo de ‘Con el culo al aire’ recuerda a otras tantas series que ya han pasado por la televisión. Nadie había visto a un grupo de personas viviendo en un camping, eso es cierto, pero más allá de ese hecho, todo lo demás aparece que un cúmulo situaciones ya explotadas donde la originalidad sale perdiendo. Y, de nuevo, asistimos a una comedia que no es capaz de brillar con su primer capítulo, poniendo en evidencia la necesidad que requieren las comedias en España de que pase el tiempo para poder asentarse como algo medianamente decente.














