¿Puede 'House of Cards' dar la campanada en los Emmy?
Desde su estreno en Netflix en febrero, los críticos han utilizado ‘House of Cards’ más para hablar del nuevo modelo de visionado y de sus posibilidades de revolucionar los próximos premios Emmy que de su calidad. Aunque la respuesta en ese aspecto ha sido buena (las críticas más tibias decían que estaba bien, pero no era una obra maestra), al final lo que ha logrado es que los periodistas estadounidenses especializados en televisión se dediquen a debatir las bondades de darse de maratones de series (el famoso binge-watching, que ha sustituido al hate-watching como término favorito del año en los blogs americanos) y empiecen a pronosticar las posibilidades de que una serie vista a través de un servicio de streaming figure prominentemente en las nominaciones de los Emmy, que se anuncian el 19 de julio.
Netflix, desde luego, es muy consciente de que está ante una oportunidad histórica. Está claro que, con ‘House of Cards’, no sólo querían ganar más suscriptores y mayor visibilidad entre el público general como algo más que un mero videoclub online, sino que tenían clarísimamente un ojo puesto en los Emmy y en el espaldarazo que lograr alguno podría darle a su nueva estrategia de negocio. La producción de David Fincher, el protagonismo de Kevin Spacey, la elección de las cloacas de las maniobras políticas de Washington como escenario (aunque sea un remake de una muy recordada serie inglesa)… Todo ello habla bien a las claras de las pretensiones de la compañía con el proyecto, y en estos meses veremos si se cumplen o no. Porque fácil, lo que se dice fácil, no lo van a tener.
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