
Un año más volvemos con el evento deportivo del año para los estadounidenses y una buena parte del mundo: la Super Bowl XLVI celebrada ayer, que reunió anoche a algo más de 102 millones de espectadores frente a las pantallas de la NBC con el partido entre los New England Patriots y los New York Giants.
En el mundo publicitario, este evento es una tradición mítica. Marcas, agencias, profesionales del sector y todo tipo de espectadores esperan el momento de verse todos los bloques publicitarios, esperando ser sorprendidos por constantes dosis de creatividad por parte de cada una de las marcas que deciden pagar las millonarias planificaciones. Es como nuestro clásico spot anual de Freixenet elevado a potencias americanas y vamos a ver qué tal fue este año.












