'Vuélveme loca', otro contenedor antiformato

Empiezan a generalizarse en las cadenas estos programas que ni son programas ni son nada. Siguiendo la estela de ‘TC Exprés’ que Antena 3 luce en su sobremesa, ayer Telecinco estrenó ‘Vuélveme loca’ para las mañanas de los sábados. Su mérito más relevante: no aportar nada, ni entretenimiento. Se me ha ocurrido llamar antiformatos a estos programas que son sólo formatos vacíos, sin nada de contenido, y por ello mismo van en contra de las leyes más básicas de la televisión.
En ‘Vuélveme loca’ todo es aspecto, formato y, por eso mismo, es como una cáscara vacía. Encontramos a dos presentadoras ¿graciosas? con mucho zoom; noticias irrelevantes y repetitivas de la actualidad de la cadena locutadas con muy poca chispa; scketches adornados con un humor más que cuestionable, muchos de ellos protagonizados por un Don Mauro que no me pega ni con cola; y una muñequita de animación que sirve para hacer las transiciones y que me recuerda mucho a lo que intentan hacer en ‘G-20’ con la infografía.
