
Ya no se queda en el terreno de la percepción personal el hecho de que en los informativos hay cada vez más sucesos. Ahora un estudio de la Universidad Complutense de Madrid pone de relieve que, efectivamente, los sucesos en los informativos son cada vez más y tienen una posición más privilegiada dentro de las estructuras de los telediarios. Por fin se puede cuantificar un hecho alarmante: el tratamiento de la crónica negra tiene una importancia capital reforzada por la necesidad de captar más audiencia. Lo peor es que funciona.
Los sucesos, según el estudio, ocupan el 30,8% de los informativos actuales y desde una perspectiva histórica se destaca que no sólo ha aumentado el tiempo que se les dedica, sino que ahora acaparan cada vez más los titulares y también ha empeorado el tratamiento de la noticia: hay menos elaboración en las noticias de este tipo, se multiplican las colas de imágenes locutadas por el presentador y disminuyen las conexiones en directo que requieren más elaboración; y si hay vídeos se adornan con testimonios que no aportan nada a la información y que no añaden valor al relato, pero rellenan.








