Telecinco le ha dado una vuelta más al proceso de selección de los Grandes Hermanos. Después de que en el sorteo de la temporada pasada les saliese el tiro por la culata, esta vez han decidido fiscalizar totalmente el proceso y se han inventado El chico de oro (sí, como la película de Eddie Murphy), el último concursante que accederá a la casa y que tendrá una función específica, y aún no desvelada, dentro del concurso. Veremos qué pasa si le expulsan a las primeras de cambio.
Para seleccionar a este Chico de Oro, los aspirantes no deben perder de vista la publicidad de Telecinco desde este 3 de septiembre porque en los cortes aparecerá Mercedes Milá con la foto de ex-concursantes de Gran Hermano. Hay que reconocer a los que fueron habitantes de la casa y listar los nombres, por orden de aparición en la publicidad. Al finalizar la primera gala, todos los que aporten el listado correcto pasarán un proceso de selección. El programa escogerá a veinticinco y de entre ellos saldrá El Chico de Oro.
Una estrategia pobre para asegurarse espectadores en la publicidad, forrarse a costa de los contratos con los anunciantes y erigirse en el estandarte de la originalidad televisiva, todo en uno. Pero también puede ser un arma de doble filo. El agotamiento del producto es manifiesto y el descenso de espectadores es acusado. Este tipo de planteamientos puede conducir al hastío del televidente indeciso y puede incidir en la pérdida de audiencia. De hecho, no les sirvió de nada el despliegue de medios en la selección de la compañera para el concursante soltero de La casa de tu vida.
A pesar de todo, vuelven a la carga con piruetas como la de El Chico de Oro que no hacen sino manifestar una desesperación absurda por captar la audiencia perdida. Quizá si empleasen tantos esfuerzos en realizar televisión de calidad tendrían menos quebraderos de cabeza.
Vía | Gran Hermano
En ¡Vaya Tele! | Comienza el casting de Gran Hermano 9

En la web de Telecinco se desgranan los motivos que convierten La Noria (estreno el 25 de agosto), en una de las novedades menos nuevas de la parrilla. Un estreno que más bien parece un refrito y que tiene todos los ingredientes de un pastel sensacionalista, aglutinando en sus cinco horas de directo los formatos típicos de los programas más amarillos de la cadena.

¿Puede ser esto el fin de los reality? No creo que estemos cerca de eso aún, pero sí de que cualquier reality no pueda triunfar. Ya se ha perdido esa novedad y morbo que nos hacia engancharnos. Ahora los que surgen siempre son lo de antes más algo más, cada vez ideas más enrevesada, pero sobre la misma base: la observación del vida humana, la de otros.
Ahora que ha finalizado Operación Triunfo, Telecinco recupera, después de un año de descanso, otro de sus realities más representativos, La casa de tu vida. Hoy se estrena la tercera edición de este concurso que, además, supone la vuelta (con la excepción del debate de Gran Hermano) de Jordi González después de su salida de TNT y del fracaso de su siguiente programa, Engaño.
La Administración Estatal de Radio y Televisión de China, los que controlan allí las emisiones de televisión, ha anunciado que iniciará una campaña en contra de los reality shows que están empezando a poblar sus pantallas.


