
Vaya semana más movida. Tenía muchas cosas pensadas para la columna pero al final he optado por no repetirme y por contenidos de los que tuviera disponible algún vídeo, que siempre ayudan. Se me quedan en el teclado cosas como esa capacidad de laSexta para hacer amigos que últimamente está desplegando en programas como ‘Buenafuente’ o ‘Salvados’, las intenciones de la SGAE de pasar a cobrar a los nuevos canales de TDT o la intención de las privadas de acabar con la publicidad en las autonómicas.
Al final me he quedado con una nueva perla de los “teletimos”, la despedida de ‘Humanos y divinos’, el programa de Boris Izaguirre en La 1 o la nueva moda de Telecinco, entre otros temas. Menos mal que siempre hay espacios que nos hacen pensar que otra tele es posible, aunque sus cadenas no les den el trato adecuado.








Ya conocemos a todos los presentadores de las campanadas. Las últimas que faltaban eran las de Cuantro. Este año les toca a Boris Izaguirre y Ana García Siñeriz contar las doce uvas desde La Puerta del Sol. Siguen transmitiendolas desde Madrid, un clásico, no como otras cadenas que prueban nuevas localizaciones para ganarse la alternativa.
Cuatro era una de esas cadenas que, en sus principios, prometía cambiar los contenidos a los que estábamos acostumbrados. Sus programas carecían de temáticas corazón y estaban más enfocados al entretenimiendo del especador por otros métodos más, culturales, por decirlo de alguna manera.




