La NBC y su emisión de Londres 2012: ¿En diferido en prime time o en directo?

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Podemos estar todos de acuerdo en que la mejor forma de seguir los Juegos Olímpicos de Londres es hacerlo a través de Internet. Aunque TVE está dedicando toda la programación de Teledeporte, y bastantes horas en La 1, a retransmitir algunas de las pruebas más importantes (o en las que haya participación española), es inevitable que muchas disciplinas no puedan seguirse por televisión y, además, a veces hay también que aguantar no pocas repeticiones de pruebas que se han emitido unas pocas horas antes. Su web, sin embargo, tiene un gran despliegue en el que se puede ver una gran variedad de deportes, tanto en directo como a través de su servicio a la carta, y su aplicación para iPad está teniendo también bastante éxito entre los espectadores.

Aunque reciba quejas justo por esas repeticiones o por la calidad de algunos de sus comentaristas, TVE está haciendo una buena retransmisión de los Juegos, emitiendo en directo las pruebas más relevantes. Ayuda a eso, claro, que la diferencia horaria con Londres sólo es de una hora, pero esa táctica también se siguió en Pekín ’08, en la que dicha diferencia era de unas seis horas; la competición se veía en directo, a lo mejor a las 7 de la mañana, y se repetía más tarde para quienes no hubieran podido verla inicialmente. Toda esta larga introducción sirve para que entendamos un poco mejor el lío que tiene montado la NBC con su retransmisión de los Juegos de Londres; para “salvar” las cinco horas de diferencia entre la capital británica y la costa este estadounidense, la cadena decide retrasar la emisión de las pruebas hasta su prime time, aunque sea en diferido y con el riesgo de que los espectadores ya sepan, gracias a Internet, cómo ha terminado todo.

El caso de la natación

A la cadena del pavo ya empezaron a lloverle críticas por su retransmisión de la ceremonia de inauguración, en la que cortaron algunos momentos sin demasiada explicación, pero eso no era nada comparado con las crítics que ha sufrido, sobre todo en las redes sociales, por su decisión de no emitir en directo las principales pruebas de natación, deporte en el que Estados Unidos cuenta con algunas de las mayores estrellas de los Juegos, y en su lugar retrasar su emisión hasta el prime time, que empieza a las ocho de la tarde, y hacerlo por tanto en diferido. Pongamos como ejemplo la final de 400 metros estilos en la que los dos grandes favoritos eran Ryan Lochte y Michael Phelps, que ya habían mantenido una gran rivalidad en esa prueba durante el preolímpico de la federación estdaounidense.

phelps
La carrera empezaba a las 15:30, en horario de la costa este, y la NBC emitió en su lugar una entrevista pregrabada. El informativo de la cadena, no obstante, abrió con la victoria de Lochte y el inesperado cuarto puesto de Phelps a las 18:30, pero la prueba no pudo verse hasta las 20. Siguiendo con otro ejemplo. Poco antes de que se emitiera (en diferido) la final de 100 metros espalda femenina, se pudo ver un anuncio del programa matinal Today que desvelaba que Missy Franklin había ganado la medalla de oro. Las críticas y parodias a esta estrategia han llegado por Twitter y hasta en ‘The Daily Show‘, apuntando que es una decisión cuanto menos extraña en una época con un acceso a la información a través de Internet tan sencillo, pero la NBC se muestra inmune a las críticas y no tiene pensado cambiar de táctica, especialmente porque está funcionándole muy bien.

Un éxito de audiencia

La ceremonia de inauguración ya fue la más vista en Estados Unidos, superando a la de Atlanta ’96, y a pesar de los errores y las emisiones en diferido, la cobertura de los Juegos en el prime time de la NBC está atrayendo a unos 30 millones de espectadores, la mayor audiencia para unos Juegos Olímpicos de verano no celebrados en suelo estadounidense en las últimas tres décadas. La cadena quería llevar a la audiencia a su prime time y lo ha conseguido, probablemente porque buena parte de esa audiencia vaya a ver las pruebas por el morbo de ver a Phelps perder o por asistir a una victoria sin los nervios de no saber qué va a pasar.

¿Vosotros qué pensáis? ¿Debería la emisión en directo tener preferencia en el deporte, o es justificable una emisión en diferido en tu horario de máxima audiencia para intentar atraer al mayor número posible de espectadores? Por el momento, y a pesar de las críticas, a la NBC le está funcionando la táctica. ¿Pero es ese suficiente motivo para justificarlo?

Vía | Entertainment Weekly, The Hollywood Reporter
En ¡Vaya Tele! | ‘Cuéntame’ en la inauguración de los Juegos Olímpicos, la imagen de la semana

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