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Recuperamos nuestro diccionario teléfilo para comentar el significado de “back nine” que, en lo que a televisión se refiere, no tiene una traducción exacta al español, pero podríamos traducirlo como “nueve restantes” o algo parecido. Resumiéndolo de forma muy breve, este término se utiliza cuando una serie tiene inicialmente un encargo de 13 episodios por parte de una cadena y, debido a sus buenos resultados de audiencia y/o crítica, el encargo se amplía 9 capítulos más.

Inicialmente, las cadenas rara vez apuestan por dar luz verde a una nueva serie con muchos episodios inicialmente. ¿El motivo? Como ya explicamos en su día, las cadenas, tras dar visto bueno al episodio piloto, encargan al estudio de producción un número inicial de capítulos. Este número no suele ser muy alto, ya que muchas de las series que se estrenan suelen fracasar, así que de esta forma arriesgan menos y pierden menos dinero. Normalmente estamos hablando de un encargo inicial de 13 episodios, que serían 12 más el piloto.

Si la serie fracasa, la cadena la cancela y la retira de antena. Si, por el contrario, la serie triunfa durante sus primeros episodios, es habitual leer en medios americanos que reciben el encargo del “back nine”, es decir, la cadena pide al estudio otros 9 capítulos para completar una temporada completa de 22, que es la cifra habitual de capítulos que se manejan en las cadenas generalistas. Las cadenas de cable no se suelen regir por estos patrones (las temporadas suelen ser más cortas) y además encargan temporadas completas desde el inicio, ya que no suelen cancelar series en plena emisión por baja audiencia.

Pero no sólo tenemos “back nines” en los estrenos, sino que también algunas de las series que las cadenas renuevan por los pelos también reciben este tipo de encargos. Un claro ejemplo lo tenemos en ‘Chuck’, que la NBC lleva renovando por 13 episodios ya tres temporadas, para al final disfrutar de una temporada extendida. En este caso, no sólo influye la audiencia, sino la situación general de la cadena. Por ejemplo, si una determinada cadena sufre un número considerable de cancelaciones en otoño, acaba teniendo pocas series para rellenar el primetime de invierno, así que acaba encargando un “back nine” de las series con el rendimiento menos malo, aunque no sea el mejor.

Habitualmente, los “back nine” suelen encargarse durante los primeros episodios de la temporada. Por un lado, dejan varios capítulos de margen para que las audiencias se estabilicen (y pierdan el factor “estreno” que infla bastante las cifras) y, por otro, al quedar aún varios episodios por grabar para terminar los 13 iniciales, dejan a los responsables de la serie oportunidad para adaptar la historia para una temporada de 22 capítulos en total. Es por ello que durante los próximos días seguramente empiecen a aparecer muchas noticias con este término que acabamos de explicar, como ya ha ocurrido con ‘Raising Hope’.

En ¡Vaya Tele! | Diccionario Teléfilo

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