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Cuando leí por primera vez el argumento de ‘Outsourced’, me sorprendió que una cadena como la NBC decidiera darle luz verde este otoño (aunque les llevó varias versiones y casi dos años hasta tener la versión definitiva). ¿Por qué? Porque ni es una comedia inteligente, como las que le acompañan los jueves por la noche, y porque en ciertos momentos puede ser un poco ofensiva respecto la cultura hindú, y todos sabemos lo sensibles que son al otro lado del Atlántico con estos temas.

El argumento de de la serie ya nos deja claro de antemano que no estamos ante una comedia de las clásicas y habituales en la parrilla americana. El protagonista trabaja en una compañía de venta de artículos de broma por catálogo, que ve como su oficina de atención al cliente es deslocalizada y trasladada a la India. Allí deberá viajar para entrenar a los nuevos empleados, inexpertos en la cultura americana, en cómo tratar a los clientes que llaman para pedir desde sombreros con forma de queso hasta “vómito falso”.

A priori, ‘Outsourced’ puede dar pie a creer que la comedia puede ser interesante por el choque cultural en ambos sentidos: por un lado, el joven norteamericano que viaja a un país completamente desconocido para él; y, por otro, para los propios empleados en la India, que deben adaptarse a la cultura americana para conseguir vender los objetos de los que su trabajo depende. Pero cuando ese choque de culturas se queda tan sólo en una acumulación de chistes malos y fáciles, pronto nos damos cuenta de nuestro error y de lo optimistas que éramos.

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Sí, uno de los chistes recurrentes es cómo un personaje se llama “Manmeet”, y son habituales las gracias basadas únicamente en cómo un personaje indio pronuncia una determinada frase. Tan simple como eso. La actitud de desprecio y falta de interés del protagonista por la cultura india queda patente en los primeros minutos del piloto. Más adelante incluso se mofa del hecho de que en la India haya vacas por la calle y se las respete tanto. Yo sigo sin verle la gracia. Rozan lo políticamente incorrecto, pero sin gracia.

Como podría esperarse, hasta los propios personajes son caricaturas que viven de los estereotipos. Tenemos a Todd, el protagonista, a quien no le puede ser más indiferente la cultura india y todo lo que eso implica. Allí también conoce a Charlie, otro americano que trabaja en un puesto similar y cuya función tan sólo hacernos creer que Todd no es realmente tan intolerante como parece. Entre los empleados tenemos al jefe dedicado en extremo a su trabajo, el chico joven que sueña con ir a Estados Unidos, la chica tímida que apenas habla, el pesado de turno que no deja al resto tranquilo… Poca innovación.

Hasta cierto punto, es comprensible lo que pensó la NBC cuando dio luz verde a esta serie. En teoría tienen una nueva comedia de oficina que complementa perfectamente el estilo de ‘The Office’ (a la que acompaña en parrilla). En la práctica, es una comedia que ha comenzado mal y cuya evolución no va a ser, en mi opinión, para mejor precisamente. Depende de cuánto tarden en cansarse de reírse de personajes por llevar turbante, de la comida india que provoca diarrea (aunque parezca mentira es parte importante de uno de los episodios) y de los demás clichés sobre la cultura india que aún les queden por mencionar. Y pensar que por esta serie aplazaron a la genial ‘Parks & Recreation’ a midseason…

En ¡Vaya tele! | Otoño 2010: Nuevas series de la NBC

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