Telecinco estrenó el pasado domingo el docu-reality ‘Me cambio de familia‘, el enésimo programa de intercambio de vidas que aparece en televisión, sólo que esta vez recurriendo a la tan exitosa fórmula del “lloro y grito” que tantas alegrías da a la cadena de Fuencarral.
En él, dos amas de casa intercambian sus vidas durante dos semanas, asimilando primero las costumbres de su nueva familia e imponiendo sus propias normas más tarde. El programa me recordó un poco al “modus operandi” de ‘Supernanny’, sólo que en esta ocasión los que gritan son los mayores y en ninguno de los implicados pareció apreciarse atisbo alguno de cambio de actitud, más bien todo lo contrario.






