
Parece que ni los problemas que Fernando Alonso tiene con su nuevo coche, ni que el Gran Premio de Australia fuera a a las 5:30 horas, han mermado el interés de la audiencia por la Fórmula 1. La primera carrera del último mundial que retransmitirá Telecinco tuvo una audiencia media de 1.174.000 espectadores, una cifra nada despreciable para las horas que eran de un domingo. La cuota de pantalla, lógicamente, fue un aplastante 68,3%.
Telecinco repitió la carrera a mediodía, cosechando también unos buenos datos animados, seguramente, por el cuarto puesto de Alonso y su gran remontada desde la 11ª posición. Una media de 2.283.000 espectadores (29,1% de share) vieron la emisión en diferido de la carrera, mejorando bastante los datos que obtuvo este mismo gran premio el año pasado. La audiencia que lo siguió en directo fue cuatro puntos superior a la que lo vio en 2007. Es un buen comienzo pero, ¿conseguirá Telecinco mantenerlo?





