
‘Deportes Cuatro’ se ha acostumbrado a entrar en el podio de los programas más vistos de la cadena. La apuesta de Cuatro por dedicar un espacio propio a las noticias deportivas (más allá de los diez minutos que se suelen incluir en un informativo) tiene muy buen resultado. Y por supuesto que cuando digo deportes quiero decir fútbol y poco más, pero a eso estamos ya tan acostumbrados que ni siquiera los Manolos pueden cambiarlo. En esta nueva temporada y pese a los rumores de que ambos periodistas podrían mudarse de cadena, seguimos contando con el espacio que, al igual que las noticias, no funciona tan bien en su edición de noche que de tarde.
Cada vez que veo ‘Deportes Cuatro’ no puedo dejar de pensar que el fantasma de ‘Aquí hay tomate’ se aparece en otros programas que no son ‘Sálvame’. Y lo digo tanto por el fondo como por la forma. Los temas que suelen incluir van más allá de comentar los partidos e informar sobre las novedades deportivas. Por poner varios ejemplos, la semana pasada dedicaron un vídeo para mostrar cuántos chicles se llegaba a comer Mourinho durante un partido del Madrid y ayer hablaron de Ibrahimovic sólo para que le viéramos vomitar en mitad del terreno de juego. Estos no son los temas que espero de un programa deportivo, por más que llamen la atención y sirva para atraer espectadores.









