
Hijos de Babel es un programa rentable, de eso no hay duda, de lo contrario ya habría sido cancelado. Pero más allá de la evidente no cancelación, hay señales que indican que están ganado mucho dinero con el programa. Llevo revisando hace días las distintas emisiones en las que se fractura el formato y se me plantean una serie de preguntas.
Observo con estupor cómo el verdadero programa de Hijos de Babel no es la gala semanal que TVE desterró a La 2 y que este último miércoles hizo apenas seiscientos mil espectadores. Esta gala semanal sólo sirve para dar contenido al verdadero programa al que desde la web de la cadena han tenido a bien llamar Hijos de Babel Casting, pero que de casting no tiene nada.
Hijos de Babel Casting se emite diariamente a las tres de la tarde en La 2, apenas dura veinte minutos y su contenido diario es una especie de lista de éxitos doble que combina los datos de las canciones más descargadas, con el consiguiente mensajito de envía tal para tener el politono, con los datos de los cantantes más votados, también animando al televoto. Obviamente, para poder ofrecer canciones para móviles y elaborar una lista de favoritos, se nutren de los contenidos de una gala que ve muy poca gente.








