
Como las dos caras de una moneda, los resúmenes de final de año nunca están completos si a las listas de lo mejor de estos 365 días no se les une otra que dé cuenta de lo peor, del momento más bochornoso de la televisión a lo largo de 2008. Y lo cierto es que había unas cuantas opciones donde elegir, porque las cadenas de televisión, además de estrenar programas de los que nos obligan a preguntarnos a quién se le ocurrió semejante idea, se han pasado todo el año discutiendo y peleándose entre ellas como niños pequeños en el patio del colegio.
Lo realmente curioso de esta categoría es que hay un canal que gana por goleada, Telecinco, un canal que últimamente va terminando series y programas veteranos, como El comisario o Aquí hay tomate, sin encontrarles un recambio de garantías, y al que cada vez le cuesta más mantener su liderazgo en las audiencias. Algunas de las tretas para ganar más espectadores se han ganado, con todo merecimiento, que estén votadas como lo peor el año y, de hecho, la más sonada se erigido con todo merecimiento, con un 45% de los votos, como lo peor del año.






