
Bob Esponja es a día de hoy, uno de los personajes más conocidos de la pantalla. Puede que hace 10 años sólo lo conociéramos a través del canal de pago de animación juvenil Nickelodeon. Hoy está en cadenas públicas, calles, tiendas, internet, videojuegos, cereales y donde queramos encontrarlo. Con una audiencia estimada de 10.7 millones de espectadores en todo el mundo, esta pequeña esponja se ha topado con la fama inmediata. Se ha convertido en un icono mundial de esos que probablemente permanecerán en nuestra memoria catódica a lo largo de los años y sin duda, en la producción más exitosa y conocida del gran canal Nickelodeon, por encima de ‘Los Rugrats’.
¿Pero qué tiene Bob Esponja para convertirse en un ser tan exitoso? Es una pregunta difícil de responder, en la que también os pido vuestra opinión personal y la opinión de algún sociólogo experto en el tema, si hay por la sala. Crear un ser de animación y convertirlo en un icono global es todo un fenómeno de masas a analizar. Intentaremos descubrir por qué esta esponja submarina ha llegado tan alto en un mundo tan competente y original como el de la animación infantil.










