¿Fui yo el único al que le gustó El traidor, ese concurso que dio Cuatro en sus inicios y en el que los participantes debían descubrir quién era el infiltrado por la organización? Es una pregunta que me hice a menudo mientras se emitía, puesto que el programa, presentado por Luis Larrodera, no consiguió buenas cifras de audiencia y Cuatro nunca quiso hacer una nueva edición. Pues bien, ya tengo la respuesta: no, también le gustó a Telecinco, que ha comprado los derechos y va a ponerlo de nuevo en marcha, esta vez bajo el título de El Topo.
La idea es mezclar pruebas de aventura con otras de inteligencia y darle también un toque de convivencia. Precisamente Cuatro no quiso dar apenas detalles de cómo fue la convivencia entre los participantes y el espectador no tuvo tantas pistas como los concursantes de aquel concurso de quién podía ser el infiltrado, que se encargaba de dificultar el concurso a sus compañeros a la vez que trataba de pasar inadvertido.






