Después del desastre del fin de semana pasado, en el que Telecinco perdió el liderazgo del mes en cuanto a audiencia, la cadena de Fuencarral ha decidido, de nuevo, reestructurar su parrilla del fin de semana. Tras varios cambios de horario y presentadora, apariciones y desapariciones de la programación, Telecinco parece haberse dado cuenta por fin de que Aquí hay tomate no funciona los fines de semana, y ha tomado la decisión de prescindir de esas dos ediciones, esta vez de forma definitiva. Y es que en los dos fines de semana que ha estado en antena por las mañanas, Aquí hay tomate Weekend ha conseguido tan sólo una audiencia media del 12,7% de share.
Por otra parte, el programa Díselo a Jordi tampoco está funcionando como se esperaba. Los mejores resultados que ha cosechado en domingo lo han salvado probablemente de la cancelación. De momento, Telecinco retira la edición del sábado y da una nueva oportunidad a la del domingo, aunque es indudable que, con una audiencia media de 12,1%, el talk show presentado por Jordi González continúa en la cuerda floja.

Testimonios como en El diario de Patricia, paseos entre el público para seleccionar a gente a la que sorprender con sus ídolos como en Sorpresa, Sorpresa, reencuentros con personas desaparecidas como en Los más buscados y polígrafos y pruebas de ADN para desvelar infidelidades de gente anónima como en La hora de la verdad. Si lo que Telecinco pretendía era dar con un programa que resumiera lo mejor de cada casa, desde luego ha cumplido su objetivo. No sólo el nuevo talk show es un compendio perfecto de los formatos más morbosos de la televisión actual, sino que además es una copia descarada de los programas más sensacionalistas de la competencia. 


