Programas de entretenimiento, la escasa suerte de las apuestas otoñales
Hace unos años, una de las formas más sencillas de tener programas televisivos a un bajo coste y con altas dosis de entretenimiento, era apostando por magazines vespertinos que cubrían dos o tres horas de parrilla y ofrecían un contenido de lo más heterodoxo. En plató, con un presentador de solvencia, teníamos desde entrevistas a tertulias, pasando por concursos, piezas de reportaje, actuaciones musicales o sketches humorísticos. Había tantas secciones y con tanta variedad de temas, que no era...

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