
En tan sólo tres años, Canal Sur, la autonómica de Andalucía, ha perdido el 38% de su audiencia total. Cuatro de cada diez espectadores que seguían la programación de la cadena, optan hoy por otra cadena u otro tipo de consumo audiovisual. Canal Sur 2, el segundo canal autonómico, anda aún en peores datos, con una pérdida de espectadores superior al 66%. Al parecer, la cadena está atravesando una etapa en la que, pese a estar sufriendo la crisis audiovisual como todas las demás cadenas, sus antaño férreos espectadores abandonan la cadena y no vuelven.
Canal Sur ha pasado a ser la cuarta opción de consumo televisivo en Andalucía, cuando ha liderado durante años y años como cadena más vista en la región. Una de las cosas positivas de la cadena a nivel estratégico eran dos: la focalización en el carácter autonómico completamente centrado en el folklore y la cultura andaluza (‘Se llama copla’, ‘Arrayán’); y la targetización hacia el público de tercera edad (‘La tarde, aquí y ahora’, ‘Menuda noche’) de forma vertical a lo largo de toda su parrilla, convirtiéndose la cadena casi en un case study.







Cuando hablamos de los programas de mayor audiencia, siempre nos referimos a los de las cadenas de cobertura nacional y, a veces, nos olvidamos de los programas de las autonómicas y, especialmente, de algunas de sus series de producción propia, que consiguen unas cuotas de pantalla verdaderamente mareantes. El ejemplo más claro en la actualidad es Ventdelplà, la serie de TV-3 que todos los lunes le planta cara a CSI en Cataluña con unos shares que superan ampliamente el 20%. Ayer, de hecho, consiguió un 25,8%, su máximo de temporada, aupada, probablemente, por la reciente incorporación al reparto de Víctor, ex-concursante de Operación Triunfo.


