
La semana pasada se celebraron en Los Angeles los MTV VMA en una gala que no dio de sí todo lo que cabía esperar. Si no hablamos de ellos en su momento fue precisamente por eso, porque este año los Video Music Awards ni sorprendieron ni nos regalaron ninguna actuación digna de convertirse en mítica y recordarse durante años. Tal vez el mejor momento fue el homenaje a Amy Winehouse de Tony Bennett y la actuación de Bruno Mars que le acompañó. En cambio el tan mencionado tributo a Britney Spears fue una actuación sosa de bailarinas que no se correspondía con lo que tal tributo debería haber sido.
No hubo sorpresas en el reparto de premios y quizás lo más significativo de la gala fue ver a Lady Gaga haciendo el ridículo con su nuevo alter ego masculino, demostrando que como cantante vale pero como actriz es penosa del todo. Lady Gaga también falla. A parte de eso, en términos televisivos no resultó ser todo lo amena que hacía falta, había demasiados cortes publicitarios, algunos presentadores no estaban a la altura y el escenario no era lo espectacular que debería, ya quisiera parecérsele al de Eurovisión. Pero aunque los VMA 2011 nos hayan dejado fríos, cierto es que estos premios nos han dejado actuaciones míticas a lo largo de su historia, así que hoy en ¡Vaya Tele! repasaremos el top 5 de la historia de los VMA.



Últimamente, en algunos blogs televisivos estadounidenses se hacen una pregunta bastante curiosa. A la luz de cómo está estructurada Cómo conocí a vuestra madre, con esos saltos temporales y ese misterio de quién puede ser la madre de marras, ¿es esta sitcom el equivalente de Perdidos entre las comedias? Semejante pregunta viene a colación por los rumores incesantes que hay sobre la identidad de la madre después del episodio que contó con la
Se había hablado sobre la posible aparición de Britney Spears en alguno de los nuevos capítulos de ‘Cómo conocí a vuestra madre’. El rumor, que parecía una manera de levantar la audiencia de la serie, poco a poco ha ido tomando visos de ser verdad, y lo cierto es que por fin se ha confirmado.
Imaginaos por un momento una situación así: David Bisbal rompe con su novia y, en los meses que siguen, se dedica a ir de fiesta en fiesta, donde lo fotografían en evidente estado de embriaguez y haciendo algunas tonterías, hasta que lo pillan, pongamos por caso, afeitándose él mismo la cabeza en una peluquería cutre de Madrid (justo estoy pensando en una cerca del centro). No sólo harían chistes sobre él Buenafuente y Eva Hache, sino que todos los programas del corazón se tirarían como hienas a contar todos los escabrosos detalles y a buscar imágenes de su paso fugaz por una clínica de desintoxicación (ya intentaron hacerlo con Julián Muñoz en la cárcel de Alhaurín).




