
Anoche se estrenó por fin el tan comentado remake de Telecinco de la clásica sitcom estadounidense ‘Cheers‘, cumpliendo los malos presagios de que la calidad de esta nueva obra no estaría a la altura de la original. Ya no es que las tramas y personajes se correspondan o no con la original, es que sin entrar a comparar la obra con su predecesora podemos decir que es mala de por sí. Si una sitcom no logra arrancarte una carcajada, ni siquiera una leve sonrisa, mal vamos.
El guión no está afinado como debería y las tramas no son de suficiente interés, y menos aún para tratarse del primer episodio con el que la serie tiene que presentarse a la audiencia. Esa extraña mezcolanza entre las tramas de la serie original (como la llegada de la nueva camarera) y lo añadido definitivamente no funciona, y menos con los chistes “patrios” metidos con calzador.









