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El cine tiene los Oscars, la música tiene los Grammys y la televisión tiene los Emmys. El próximo día 29 de agosto tendrá lugar en Estados Unidos la ceremonia de entrega de los Emmy Awards, que reconocerán el trabajo y esfuerzo de los programas y series de televisión, así como de la gente que trabaja en ellos. Pero, ¿cómo funciona el proceso de votación? ¿Quiénes participan? ¿Qué requisitos hay? Precisamente de ello vamos a hablar hoy en una nueva entrega de nuestro especial Cómo funciona la televisión americana. ¿Nos acompañáis?

Un poco de historia…

Para hablar del inicio de los Emmys tenemos que remontarnos a enero de 1949, cuando la Academía de Televisión de las Artes y las Ciencias (ATAS) decidió organizar una entrega de premios como parte de una estrategia para dar visibilidad a la Academia. La primera edición fue a nivel local, premiando tan sólo a programas y personalidades de Los Angeles. En la década de los 50, el evento ya fue ampliado a nivel nacional.

Pronto se encontraron con un problema: había demasiadas categorías, demasiados premios que dar en una sola noche. Comenzó entonces, en 1974, a celebrarse por separado la entrega de los Daytime Emmy Awards, que premian a los programas que se emiten durante el día. También en los 70 se crearon los International Emmy Awards, para reconocer programas de fuera de Estados Unidos. Hoy en día también hay Sports Emmys, Regional Emmys y hasta Students Emmys, pero los que más repercusión tienen a nivel internacional son los Primetime Emmys, que son los que nosotros tratamos aquí.

¿Y la estatuilla? Fue diseñado por un ingeniero de televisión, Louis McManus, que usó a su mujer como modelo. Se diseñó para que representara el arte (la figura de a mujer) y las ciencias (el átomo). Pesa poco más de 2 kilogramos y mide 40.64 centímetros. De su fabricación se encarga la misma compañía que cada año fabrica las estatuillas de los Oscars. El propio nombre, “Emmy”, viene de “immy”, como se solía conocer entre los profesionales del sector a una parte común de las primeras cámaras de televisión.

Primetime Emmys

Los que a nosotros nos interesan son los Emmys del Primetime, que, como su nombre indica precisamente, premian a las series y programas que se emiten en esa franja horaria. Estaríamos hablando de la mayoría de series (excepto de los culebrones diarios tipo ‘General Hospital’ que se emiten durante el día) y de realities.

La ceremonia siempre se celebra a comienzos de septiembre, justo antes de que comience la temporada televisiva, y su retransmisión la hace alguna de las cuatro cadenas generalistas (ABC, CBS, FOX y NBC), que van rotando cada año. Los años en que le toca a la NBC, como precisamente éste, los premios se tienen que adelantar a finales de agosto para no coincidir con la emisión de fútbol americano de los domingos, que también emite la cadena.

Además, y como hay tantas categorías, se creó la figura de los Creative Arts Primetime Emmys, que premia en una gala distinta los aspectos técnicos (edición de cámara, de sonido, casting, cinematografía, música, maquillaje…). Los Primetime Emmys quedan reservados para categorías con más interés para el espectador medio, es decir, las protagonizadas por series y programas, por los actores, por los directores y por los guionistas. A pesar de limitarse a ellos, estamos hablando de una gala que dura en torno a 2 horas, y en la que van a toda prisa anunciando los ganadores de 27 categorías. Podéis imaginaros lo que ocurriría si se dieran todas las estatuillas en una misma noche.

Cómo se elige a los nominados y a los ganadores

Después de anunciar a los nominados (o incluso a los ganadores), es habitual leer quejas de que a una serie no la han incluido o que algún actor falta entre los elegidos. Para entender que algunas series, tanto populares como aclamadas por la crítica, y algunos actores, tanto conocidos como desconocidos, a veces estén entre los nominados y otras veces no, es necesario entender cómo se eligen precisamente a estos candidatos al premio.

Una de los detalles más importantes a destacar, y que no todo el mundo conoce, es que la gente o las series que quieran optar al premio deben presentarse como candidatos a la nominación ellos mismos. Ningún comité ni grupo de ejecutivos de la Academia va a llegar y nominarles sin más. Habitualmente son las productoras o las cadenas las que presentan a sus candidatos. Además, y para hacer las candidaturas más visibles, es habitual ver anuncios “For your consideration” (“Para vuestra consideración”) en revistas especializadas e Internet. También se envían packs especiales de DVD a los miembros de la Academia. Podéis ver una recopilación de los anuncios y los packs más curiosos en este artículo.

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Como dos pequeños detalles a tener en cuenta, todos los candidatos deben pagar una pequeña cantidad de dinero (entre 200$ y 600$) por serlo y además un comité de la Academia de Televisión comprueba que cumplen las normas (que se han presentado en el género correcto, que entran dentro del periodo especificado, duración, etc). Podéis consultar las normas generales, las normas específicas para cada categoría y las tasas exactas que se deben pagar en este documento oficial que explica las reglas para los Emmys de este año.

Ahora que ya tenemos una lista preliminar de todos los “nominables”, falta escoger a los nominados. Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta, desde hace tiempo, la Academia de Televisión, es cómo conseguir que los Emmys sean justos y reconozcan la calidad de una serie pero sin dejar de lado la popularidad. La gran pregunta es cómo llegar a una lista de nominados que contenten tanto al público general como a los críticos especializados de la televisión. Por ello, el sistema de votación para obtener a los candidatos al premio no es del todo fijo y cambia según las necesidades cada pocos años.

En el 2007 se introdujo un cambio fundamental, que combinaba voto “popular” con un voto “de la élite”. Primeramente, el grueso de los miembros de la Academia de Televisión escogía a 10 candidatos en cada categoría, los más votados. Eso sí, con una condición: los guionistas sólo podían votar a guionistas, los actores a otros actores, etc. A las categorías generales, que se refieren a series y miniseries, todos podían votar. Con este sistema siempre salían elegidas las series y los profesionales más populares.

Con esas 10 escogidas, después llegaba un “Blue Ribbon Panel” (así lo llamaban), donde un comité de expertos de la Academia de la Televisión ordenaba, en orden de preferencia, las 10 series. La lista final de nominados resultaba de combinar, al 50%, la lista popular y la lista de la élite (antes de 2007, la lista final era elaborada tan sólo con los votos de la élite). Así se explica que series como ‘Mad Men’ o ‘Breaking Bad’, poco populares pero aclamadas por la crítica, estuvieran entre los nominados los últimos años. Otras como ‘Battlestar Galactica’ nunca llegaron a pasar la primera votación popular, por lo que nunca llegaron a la fase de votación de la élite.

El problema con este sistema es que los responsables de la Academia de la Televisión sintieron que el público cada vez se sentía menos identificado con las nominaciones. Sí, daban oportunidades a series de cable poco conocidas, pero también dejaban fuera a otras favoritas del público, como ‘Lost’. Si a eso le sumamos las filtraciones que había otros años de las listas de los 10 finalistas de cada categoría y que los paneles con los screenings de las finalistas eran caros de hacer, es comprensible que la Academia de la Televisión no estuviera del todo contenta con el procedimiento. Por este motivo, los “Blue Ribbon Panels” fueron eliminados del sistema en 2009.

Actualmente, la lista final de nominados se elabora tan sólo con el voto “popular”, entendiendo por tal el de todos los miembros de la Academia de la Televisión (guionistas, productores, editores de sonido, estilistas y un largo etc.). Se mantiene la norma de otros años que establece que cada uno vote en su categoría (guionistas a guionistas, etc) y que en las genéricas voten todos. De los más votados sale la lista de nominados. En el caso de que en una categoría exista una diferencia de menos del 2% de votos entre el último nominado y la siguiente serie sin nominar, se considera empate y ambas pasan a estar nominadas.

Después, una vez ya publicada la lista de nominados, la Academia pide voluntarios entre sus miembros para formar un jurado que escoja a los ganadores. Dichos voluntarios no deben tener intereses en las categorías en las que votan y, además, se comprometen a ver los episodios presentados por todos los nominados antes de votar al ganador. El problema aquí es que ellos se comprometen a hacerlo, pero no hay forma de comprobar que lo han hecho ya que ya no hay paneles comunes, sino que los académicos ven los episodios en sus casas. Puede que no sea el mejor sistema, pero después de muchas pruebas y muchos cambios es el que se lleva usando en los dos últimos años.

Las normas no son definitivas

Si hay algo que hemos aprendido estos años es que las normas de los Emmys no son, en absoluto, definitivas, y cambian año tras año en función de cómo se hayan desarrollado los premios o de cómo vayan a desarrollarse. El ‘Board of Governors’ de la Academia de la Televisión repasa antes de cada edición las reglas de cada categoría para ver si necesitan ser actualizadas y después ellos mismos votan para aceptar que se realice (o no) el cambio.

Un ejemplo lo pudimos ver este mismo año. Para que un episodio en concreto pueda participar en una categoría, hasta ahora existía una norma que decía que debía durar, como mucho, el doble de lo que dura un episodio normal de esa misma serie. Lo que viene siendo dos horas (serie más anuncios) en un capítulo de drama actual. Pero el final de ‘Perdidos’ duró dos horas y media. Para que el episodio pudiera entrar entre los nominados, se cambió la norma de la duración máxima.

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Otras veces, las lagunas en alguna de las normas provocan situaciones bastante surrealistas que deben ser evitadas, por lo que se adaptan las reglas. En el 2006, la actriz Ellen Burstyn fue nominada a Mejor actriz secundaria de drama en una telemovie. ¿Cuál fue el problema? Que su papel en ‘Mrs. Harris’, por el que fue nominada, duraba exactamente 14 segundos. Fue nominada por decir dos frases. Como norma, al año siguiente se añadió que los actores tenían que aparecer en, al menos, un 5% del total de la telemovie para ser nominados.

Pero aquí se puso de manifiesto algo más importante: muchos de los académicos que votaban en los Emmys votaban por el nombre, y realmente no veían y valoraban las candidatas. Sólo así se explicaba la nominación de Burstyn. Hoy en día, la misma sombra sigue sobre los que votan, aunque desde la Academia de Televisión se sigue intentando evitar este tipo de situaciones.

Conclusiones

En definitiva, los Emmys son unos premios que intentan premiar tanto calidad como popularidad, y para ello están continuamente buscando nuevas formas de conseguirlo. ¿Funcionará el método este año? Lo sabremos el próximo 29 de agosto, con la gran ceremonia de entrega de las estatuillas. Si tenéis alguna duda sobre algo que no hayamos tocado en este artículo, los comentarios están a vuestra disposición e intentaremos responderla siempre que sea posible.

Vía | Deadline Hollywood, THR, TV over mind, Gold Derby
En ¡Vaya Tele! | Cómo funciona la televisión americana

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