Sigue a

revolution_charlie


Desde hace un mes, más o menos, los críticos estadounidenses no deja de preguntarse por qué, de todas las series high concept y con un componente muy serializado en la trama que se han estrenado desde que llegó ‘Perdidos‘, es ‘Revolution‘ la única que, por ahora, puede decirse que es un éxito. Algunos de ellos han llegado a la conclusión de que puede ser porque no le da excesiva importancia al porqué de su punto de partida (por qué se quedó el mundo de golpe sin electricidad) y en su lugar se concentra sólo en contar las peripecias de Miles, Charlie y compañía en el presente, 15 años después de ese apagón. De hecho, ya nos han contado a grandes rasgos qué provocó dicho apagón y quiénes estuvieron detrás de él, y en teoría el “misterio” que impulsa la trama es ver quiénes controlan esos colgantes-generadores de electricidad y con qué fines.

Desde luego, pocos esperábamos que ‘Revolution’ retuviera a buena parte de la audiencia que hereda de ‘The Voice‘ (algo que ‘Smash‘ no pudo hacer el año pasado) y ayudara a la NBC a liderar los lunes por la noche (y a que tuviera su mejor arranque de temporada en audiencias desde 2003). ¿Qué ha hecho Eric Kripke, su creador, para conseguir el favor de una audiencia que le había dado la espalda a otras ofertas del mismo estilo en años anteriores? Tal vez el truco esté en su falta de pretensiones; sí, está todo el asunto de los colaboradores de Ben Matheson y ese misterioso jefe suyo que les hizo construir el aparato que hizo desaparecer la electricidad, y que ahora está trabajando en otro proyecto, pero lo que la serie ha estado contando es una historia de aventuras a la vieja usanza, con sus buenos, sus malos y, de vez en cuando, sus dilemas morales.

La reunión familiar


Está claro que a Kripke le interesan mucho las dinámicas familiares (algo que ya se veía en ‘Sobrenatural‘), y buena parte de los últimos capítulos antes del hiato han girado sobre los lazos familiares que llevan a los personajes a hacer las cosas que hacen. La familia es la razón que Miles da siempre que alguien le pregunta por qué va directo a reencontrarse con Monroe (aunque haya estado distanciado de esa misma familia durante años), y el hecho de que ambos fueran como hermanos cuando eran niños le da algo más de profundidad al enfrentamiento entre ellos. Miles no deja de ser una nueva vuelta de tuerca al arquetipo del héroe desencantado (el Han Solo de toda la vida), pero lo cierto es que es entretenido verlo en acción. Y, por fortuna, su dinámica con Charlie también se ha vuelto algo más entretenida gracias a que ella ha dejado de ser tan abofeteable (ahora es su hermano Danny el que ostenta el cartel de “el nuevo Kim Bauer”).

revolution_miles

Aunque parecía que Charlie era la gran protagonista de la serie en el piloto, ésta ha pasado a girar más sobre Miles y la expiación de su pasado, incluyendo lo que parece una relación bastante más complicada con Rachel, la madre de Charlie, un claro ejemplo de cómo el anuncio de contratación de un actor más o menos conocido (en este caso, Elizabeth Mitchell) estropea la sorpresa de los primeros episodios de saber que está prisionera de Monroe, y no muerta. Las razones detrás del comportamiento de Rachel justo después del apagón pueden resultar interesantes si se exploran en el último tramo de la temporada. Charlie, por su parte, funciona mejor cuando está en modo resolutivo y eficaz, dispuesta a hacer lo que haga falta en cada situación, algo que le va mejor a su actriz, Tracy Spiridakos, que los conflictos emocionales que, en teoría, tenía que transmitir inicialmente.

¿Importa la electricidad?


La sensación que han dado estos primeros diez capítulos (al menos a mí) es que Kripke y compañía están haciendo una serie de aventuras con muchas deudas a las historias ambientadas en la Guerra de Independencia (Trenton, la campaña bélica que Monroe cita una y otra vez, hace referencia a una importante victoria militar de George Washington contra los ejércitos ingleses. Y sí, es la misma referencia histórica que tiene ‘Falling Skies‘). Todo el asunto de la electricidad, los colgantes y demás no es más que un enorme macguffin, una excusa que en realidad no importa demasiado. Sí, es el punto de partida para que ‘Revolution’ se centre en ese mundo en concreto, pero no mucho más, de momento. Han intentado retratar mejor a los personajes con esos flashbacks a su pasado pre-apagón, o a los momentos inmediatamente posteriores a él, han insinuado un panorama más amplio de otras repúblicas en guerra para ampliar su territorio y no se olvidan de incluir villanos malos de verdad para que los héroes tengan rivales a los que les cueste vencer (como Strausser).

revolution6

Los colgantes y su capacidad de controlar la electricidad están ahí sobre todo más como una especie de poder mágico que los buenos tienen que impedir que caiga en malas manos, y como el detonante para que se metan en todo tipo de aventuras y peripecias que los lleven a explorar algo más ese mundo con reglas no tan nuevas. Si los personajes fueran algo más interesantes, ‘Revolution’ podría ser una serie realmente trepidante de aventuras a la vieja usanza, pero sigue arrastrando en ese aspecto casi las mismas lagunas que al principio. Cambiar el centro de Charlie a Miles ha sido, no obstante, un acierto, y lo mismo insinuar que la dinámica de la familia Matheson tenía más esqueletos en el armario de lo que parecía, pero ese cliffhanger final es demasiado obvio y es muy cierto que, con la excepción del apuñalamiento del doctor Jaffe por parte de Rachel para salvar su pellejo, apenas ha habido momento realmente inesperados.

Ahora, la serie se va de vacaciones hasta finales de marzo, cuando regresará a la NBC acompañando a la nueva entrega de ‘The Voice’, y habrá que ver entonces si acusa esos cuatro meses de parón o no. Las repeticiones y parones intermitentes dañan mucho a las series con componentes serializados, pero los hiatos muy largos también pueden llevar a que los espectadores se olviden de ellas. ‘Revolution’ se ha quedado más en algo entretenido, pero algo falto de chispa; ¿será suficiente para retener a su audiencia en marzo?

En ¡Vaya Tele! | ‘Revolution’ sigue sin revolucionar nada

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

20 comentarios