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eurovisión 2012

Se suele decir que Eurovisión no interesa, que está anticuado, que es casposo… Son comentarios que se oyen todos los años y que están bastante interiorizados entre muchos espectadores españoles. Algunos piden incluso que España se retirase de este festival de la canción porque es muy caro o porque no es algo de interés nacional. Pero los datos dicen lo contrario.

Nombrar el 43,5% de share que anotó este año Eurovisión debería ser suficiente para zanjar polémicas. El Festival interesa. 6.542.000 espectadores españoles así lo demostraron. Pero no sólo en España fue muy seguido, hay bastantes países más con arraigada tradición eurovisiva, de modo que la audiencia del evento se eleva como uno de los acontecimientos televisivos del año. No es de extrañar viendo como pudimos ver el sábado que Eurovisión es un espectáculo audiovisual como pocos se hacen. De hecho, me atrevería a compararlo con la SuperBowl o Los Oscar en cuanto a magnitud y poder mediático. Un macroescenario, una realización cuidada, diferentes propuestas, competición… televisión con mayúsculas.

Suecia es uno de los países donde más se vive Eurovisión, precisamente el país ganador de este año. Sus galas para seleccionar el candidato que represente al país en el Festival, el Melodifestivalen, son una gran competición musical y se han hecho muy populares a nivel europeo, haciendo que de unos años para acá la candidatura sueca sea de las más comentadas y se cuele entre los favoritos. Allí Eurovisión fue visto por más del 80% de los espectadores.

Otros grandes interesados son Francia, Reino Unido y Alemania, aunque últimamente no cosechen muchos éxitos en el certamen. Por ejemplo, la emisión de la BBC en Reino Unido fue vista por 7.470.000 espectadores, lo que supuso el 36,2% de la audiencia. Junto a España e Italia, estos tres países componen el “Big Five”, contendientes que tienen garantizada su plaza en la final debido a que son quienes más dinero aportan a la UER (organizadora del evento) por los derechos de retransmisión. Sin embargo Italia no es un país de tradición eurovisiva, habiendo vuelto al Festival en 2011 tras abandonarlo por falta de interés en 1997. Allí Eurovisión se emite en el canal secundario de la RAI y no tiene mucha acogida.

Y cada año son más los países, de Europa y aledaños, que se interesan por formar parte del Festival de Eurovisión. ¿Por qué será? El programa se ha convertido en un evento mundial (seguido incluso por países no participantes como Australia o varios de Sudamérica) y formar parte de ello, además de bonito, es una forma de promoción. ¿Alguien sabía que en Azerbaiyán había algo más que desierto y que tenía una capital tan vistosa como Bakú? es más, ¿alguien sabía que Bakú era su capital antes de Eurovisión?

Ganar Eurovisión es la oportunidad de poner un país (con su cultura, su folklore, etc.) frente a los ojos de decenas de millones de espectadores, algo que para el turismo viene de perlas. ¿Le merecería a España (o más bien a RTVE) gastarse el dinero de organizar el Festival? Está claro que sí, aunque sólo sea por cómo se promocionaría nuestro turismo. Además, la organización de Eurovisión no es tan cara si contamos el desembolso de la propia UER y los patrocinios.

Lo siento a los que no le gusta Eurovisión, pero al Festival le queda cuerda para rato.

En ¡Vaya Tele! | Eurovisión 2012 se estanca en su espectáculo televisivo

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