
Soy seguidora de los coach de Cuatro, me gustan casi todos, desde los de perros hasta los de cuentas, con la excepción de Desnudas y los que presentó Raquel Sánchez Silva, así que anoche esperaba ver otro programa de ayuda, con un nuevo tema pero con una estructura similar, pero Madres adolescentes resultó ser una desagradable vuelta de tuerca en el formato.
La primera pregunta que me hice es por qué terminan convirtiéndolo todo en un Gran Hermano. Las seis chicas con sus seis hijos pasarán quince días en una casa apartada, ayudadas y supervisadas por una psicóloga y tres enfermeras que les enseñarán cómo cuidar de sus hijos. No me lo esperaba y me sorprendió ver la crudeza de algunas imágenes, los cebos que alimentan la tensión, los zoom dramáticos, la música de terror, el blanco y negro…,. En fin, un drama con todas las letras que llegó a tener momentos desagradables, como la imagen ampliada, en blanco y negro, con música de ultratumba, de una criatura de quince días vomitando en una cuna.




Hoy, Viernes 9 de Febrero, Cuatro va a dedicar la noche a los adolescentes, pero no vamos a ver programas especialmente destinados a ellos, sino que la temática de la programación irá dedicada a esta franja de edad tan problemática para algunos que trae de cabeza a muchos padres. 


