No vamos a repetir que la temporada ha sido rara por la huelga de guionistas porque eso ya lo sabemos. Aunque sus efectos se han dejado sentir en los finales de temporada de muchas series, ha habido unas cuantas que han conseguido capear bien el temporal y dejarnos unos episodios finales satisfactorios, por lo menos, y hasta realmente buenos en ocasiones. A falta del final de media temporada de Battlestar Galactica (que promete), que se emite esta noche en EE.UU., el resumen podría ser más o menos el que sigue.
Que el cierre de la cuarta temporada de Perdidos ha sido de lo mejor que hemos visto este año está fuera de toda duda. Resuelve cuestiones, plantea otras y encamina la serie directamente hacia su tramo final. Ha tenido impacto emocional y la dosis justa de misterios. Sin llegar a su nivel, entre los mejores finales debo incluir el de uno de los estrenos del otoño, Life. Cerró la temporada en diciembre y sin saber si regresaría alguna vez a la parrilla, así que sus responsables consiguieron un capítulo que funciona como final de temporada y de la serie y le dieron una nueva dimensión a su protagonista, Charlie Crews. Tengo mucha curiosidad por ver qué derroteros tomarán en la segunda temporada.









