
En la nochevieja de 1985 se pudo vivir un momento que pasó por méritos propios a formar parte de la historia de nuestra televisión. A pesar de que llevaban años apareciendo en algunos de los programas de variedades del momento, esa nochevieja supuso el gran salto a la notoriedad de Martes y Trece, que consiguieron que al día siguiente toda España hablara de Móstoles, Encarna Sánchez y las empanadillas.
El título de esta entrada es a la fuerza genérico, ya que las contribuciones de Martes y Trece (Josema Yuste y Millán Salcedo, que por aquella época acababan de dejar de ser un trío humorístico para empezar a ser un duo) a la televisión son tan numerosas y variadas que sería imposible concretarlas en un sólo programa. Pero en lo que podría sin duda haber consenso es en que todo comenzó con este sketch:






