El caso Wanninkhof exprime la gallina de los huevos de oro

Los últimos datos de los casos reales convertidos en telefilms avalaban la idea de seguir convirtiendo en ficción más sucesos escabrosos y siguiendo esa premisa anoche llego a Televisión Española El caso Wanninkhof, miniserie de dos episodios basada en la desaparición de la joven de Mijas. Dejando a un lado las polémicas con las familias que por norma general no quieren que se hagan estos experimentos, los datos de audiencia fueron buenos aunque la calidad de la serie en sí dejó mucho que desear.
Para empezar la serie estaba programada a las diez pero La 1 retuvo el estreno hasta que terminó la Eurocopa, lógico pero molesto, muy molesto, aunque luego quisiesen contrarrestar el golpe reduciendo al mínimo los cortes publicitarios. Los primeros minutos de la serie en los que se desarrolla la desaparición son lo más anticlimático que he visto en mucho tiempo y a partir de ahí la serie empeoró con malas interpretaciones, una estructura de guión muy poco fluida y una planificación que sacó a relucir el verdadero problema del producto.
