
Las tipas duras en televisión, las heroínas fuertes y decididas, con capacidad para ser las protagonistas absolutas de una serie y que toman ellas mismas cartas en el asunto para enfrentarse a cualquier desafío, por peligroso que sea, no nacieron con Sydney Bristow o Buffy Summers, aunque ellas dos las popularizaron a cotas insospechadas hasta aquellos momentos. Las protagonistas de ‘Alias’ y ‘Buffy, cazavampiros’ le deben mucho en ese aspecto a Lucy Lawless y ‘Xena, la princesa guerrera’, una serie que cumple 15 años desde su estreno convertida en un inesperado título de culto.
Es inesperado porque, ¿quién podía imaginar que un spinoff de ‘Hércules’, centrado en la villana de esa serie, acabaría teniendo más éxito que su serie madre? Detrás de ella estaba la compañía de producción de Sam Raimi, apoyando al creador Robert Tapert, y el peculiar sentido del humor de Raimi acabó impregnándolo todo. Porque si por algo destacaba ‘Xena’ era porque ninguno de sus responsables se tomaban a sí mismos demasiado en serio.




