
Ahora que prácticamente a todos nos gustaba la nueva TVE sin publicidad, y que además arrasaban en índices de audiencia siendo líderes, Bruselas se pronuncia paralizando el sistema de financiación de nuestra cadena pública ideado por el Gobierno. El punto polémico en la nueva ley es el impuesto que grava a los operadores de telecomunicaciones, móviles, tv de pago y televisión privada en abierto con unos porcentajes estimados para financiar al ente público.




