
Me cuesta mucho entender por qué hay que cargarse un concurso como ‘Eurovisión’. El famoso programa arrastra una lastra muy grande desde hace años y únicamente hemos ido a peor. A mal por parte de TVE, quienes no se toman el concurso nada en serio, sino como un interés político o una obligación pesada y aburrida en la que tenemos que estar metidos enviando cualquier cosa. Este año, y aunque todavía no se ha decidido, Popstar Queen, alias de Karmele Marchante puede ser quien represente nuestro país a nivel europeo en un concurso musical.
Realmente me fastidia, y mucho, porque aunque no podamos entrar en el juego que tienen los países del norte con sus votaciones, no quita que seamos capaces de enviar un/a gran artista o grupo, que este país los tiene y que demuestre la música que somos capaces de hacer, independientemente del target al que se haya enfocado ‘Eurovisión’ en esta última década y de los factores televisivos del propio show. Centrémonos en el talento. Recuerdo que no todos los festivales de ‘Eurovisión’ han sido iguales, sino que muchos años, muchos países han enviado grupos de una cierta calidad, y aunque no hayan llegado a ganar han vuelto a sus países de origen con la cabeza bien alta porque participaron y representaron con dignidad.





