¡Peligro Spoiler!: el vídeo/la entrada anterior contiene spoilers (revelaciones sobre la trama) de la tercera temporada de Battlestar Galactica. Visiónalo bajo tu propio riesgo.
Mientras se acerca el 24 de noviembre, fecha en la que se emitirá la película-episodio especial Razor, el canal Sci Fi empieza a afinar las promociones de su buque insignia, Battlestar Galactica. Desde el pasado viernes, emite en los intermedios de Flash Gordon unos pequeños episodios (minisodios, los llaman) de dos minutos que nos muestran a un joven William Adama en la primera Guerra Cylon. Pueden verse después en la web de la cadena, pero sólo están disponibles para residentes en EE.UU. En esta página ofrecen varias posibilidades para verlos en otros sitios.
Y por si eso no fuera poco, por fin podemos ver el primer trailer de la cuarta temporada, la última de la serie. No llegará a Estados Unidos hasta, previsiblemente, el próximo mes de enero, y se desconoce también si la cadena optará finalmente por emitirla en dos bloques separados. El trailer es breve, pero suficiente para tenernos otra vez mordiéndonos las uñas. Sólo una cosa: “¡Vamos en la dirección equivocada!”.
Vía | The TV Addict
En ¡Vaya Tele! | La última temporada de Battlestar Galactica podría emitirse en dos partes

Las reimaginaciones están de moda. Este palabro, que no es más que otro modo de decir remake, es una de las tendencias con más auge para la nueva temporada televisiva. Se trata de coger una serie antigua (de los 70, casi siempre) y ponerla al día de las últimas tecnologías de efectos especiales y del gusto del siglo XXI, que suele traducirse en temas algo más oscuros y mucho enfrentamiento interior. Dicho así, parece algo malo, pero, como de costumbre, no tiene por qué serlo. La nueva versión de Battlestar Galactica ha dado alas a muchos productores deseosos de reverdecer laureles del pasado, y el canal Sci Fi es uno de los más activos en este campo. Su nueva reimaginación será la de Flash Gordon, un personaje que, si yo no recuerdo mal, se asomó por última vez a una pantalla en 1996, gracias a una serie de dibujos animados, y que conoció una adaptación al cine en 1980 de la que, tal vez, lo más conocido sea su banda sonora, obra de Queen.


