‘Elígeme’, el concurso vespertino que estrenó Cuatro el pasado lunes, es uno de esos programas que andan tan cerca de la autoparodia que casi convendría que cayesen en ella para ser mejores. En este caso, no lo hace y así su propuesta, nada imaginativa y poco divertida, acaba por aburrir.
Presentado por Carlos Baute, ‘Elígeme’ es el típico programa de citas. No tiene nada que lo haga especial: ni una pizca de humor, ni un desarrollo “emocionante” ni un presentador que se haga dueño de la función.
Al ver a Carlos Baute se me viene a la memoria el Bertín Osborne de ‘Contacto con tacto’, tan pasado de rosca que, al final, la gran atracción del programa era él más que los concursantes. Baute está como si acabase de aterrizar en la televisión (que de hecho es así) y supongo que no llegará a coger la desvergüenza de aquel.








