
No me atrevería a decir que Dirt es una serie impactante al estilo de Californication ni que tiene unos personajes complejos como los de Dexter pero lo cierto es que anoche vi el primer capítulo en Fox y, aunque no puedo afirmar que la serie me ha encantado, sí que es cierto que me ha removido, me ha hecho sentir cierto asco por las situaciones y los personajes, y el tono consigue transmitir el desasosiego y la suciedad del ambiente.
Quizá me estaba acostumbrando a personajes irónicos, despiadados, bordes y crueles que desarrollaban su vida en ambientes asépticos y luminosos, y en Dirt se da un paso más allá. La luminosidad de California y el brillo de las estrellas de Hollywood están empañados por los personajes, por sus contradicciones, sus traiciones, sus miserias y sus miedos.

O de una noche de pasión. Como hemos visto muchas veces, las cadenas filtran en ocasiones partes de la trama de una serie con objeto de crear expectación y conseguir un aumento de audiencia en un momento concreto. Esta semana hemos podido ver dos ejemplos de ello.
No es
Adiós a Monica Geller. Hola Lucy Spiller, directora de un tabloide del corazón, Drrt, dispuesta a cualquier cosa por conseguir una historia, pero cuyo férreo control de todo empieza a quebrarse en cuanto ha de hacerse cargo de otra revista más seria y establecida, Now. Ése es el salto que ha dado Courtney Cox con Dirt, una serie que ha estrenado el canal por cable FX y en la que ella y su marido, David Arquette, son productores ejecutivos.


