‘S#*!, my Dad says’, que es una de las novedades de la CBS para este otoño, ha chocado de lleno con una parte de la audiencia de Estados Unidos incluso antes de salir al aire, y es que el título les chirría a los padres que forman parte del Parents Television Council ya que les parece ofensivo. Por su parte, desde la cadena aseguran que con programar el chip de protección del menor que llevan las teles en EEUU desde finales del siglo pasado los niños están a salvo de la ofensa.
Y seguramente ambas posturas son respetabilísimas, ya que quizá un medio de comunicación de masas no es el lugar más indicado para explayarse soltando tacos ya desde el título… pero también es cierto que una de las maneras más eficaces de comunicar es emplear un código, un lenguaje, que sea fácilmente comprendido por los receptores del mensaje.


En EE.UU. existe una agencia federal, responsable directamente ante el Congreso, que se encarga de regular las comunicaciones por radio, televisión, satélite, cable e inalámbricas y, además, vela también porque los contenidos emitidos en los medios de comunicación no sean ofensivos para nadie. La 


