
“En una cadena gratuita se entienden estas faltas de respeto al personal porque la cancelación de un ciclo es decisión económica. Si no hay audiencia no hay publicidad, y adiós programa. Pero a las cadenas de cable las mantienen sus usuarios cada fin de mes. No dependen de la publicidad. ¿Qué derecho tienen a proponer un divertimento y quitarlo a la mitad? O mejor, ¿tienen los usuarios el derecho de pagar la mitad de la cuota en esos casos?”
Ésta es la reflexión a la que llegaba en su última columna en EP3 Hernán Casciari (aún no actualizada en su web), a propósito del trato dispensado a la serie ‘Resistiré’ por AXN, suspendiendo su programación de buenas a primeras, y ahora reestrenándola a las 6:20 de la mañana. En esa misma frase se encierra en parte lo que sentí, dándole la vuelta a la situación, cuando Cuatro retransmitió la final de Wimbledon, de un evento que se supone era en exclusiva para los abonados de la Plataforma Digital. ¿Tengo el derecho a que me devuelvan la mitad de la cuota? ¿Interés público? Cuando les interesa, y bien que lo defienden.
Vayamos a la reflexión de Hernán. De pago o no, la falta de respeto es la misma. Si un canal se compromete a programar una serie, lo que no puede hacer es por el mero hecho de no funcionar, retirarla de la programación de golpe y dejarla hibernar hasta un mejor momento. Entiendo que lo cambien de horario o busquen otras alternativas, no vas a dispararte al pie, pero cancelarla de golpe supone menospreciar el interés de algunos espectadores por seguir viendo la serie, y más, cuando el share que se determina es el de aquellos que quieren ver las mismas series de toda la vida, tipo Los Serrano y Médicos de Familia, en televisión (4 tíos en Canarias son el ejemplo de lo que en televisión se ve en las islas, a eso me refiero). Sin arriesgar, sin avanzar, como mecanos delante del televisor. Reconocen un error, que dictaminan unos pocos y los datos, y lo pagan todos.




