
‘Cómo conocí a vuestra madre’ hace tiempo que llegó a un punto en el que lo que menos nos importa es la madre. Cierto es que cada vez que vemos un paraguas amarillo los fans de la serie nos volvemos como locos, pero las mínimas revelaciones que la serie nos va ofreciendo no hacen sino complementar las historias que cada semana nos cuentan Ted Mosby y compañía. Lo bueno de todo esto es que, en esta quinta temporada, hemos tenido grandes dosis de ambas cosas.
A la continuidad de gags del pasado como el “acción de bofetadas”, el acoso de Scooter a Lily o el blog y las teorías de Barney se han unido esta temporada nuevas referencias al pasado que afianzan aún más a ‘How I met your mother’ como una comedia serializada disfrazada de procedimental. Me refiero, por ejemplo, al “But am…“ de Robin en su programa nocturno o a la teoría de los dobles, que se ha tornado definitiva en la resolución del final de temporada.







