
“Hubo un tiempo en el que…”, así empezaba cada capítulo de Aquellos maravillosos años, con la voz adulta de Kevin Arnold, justo después de una fantástica cabecera que combinaba la versión de Joe Cocker de “With a Little Help from My Friends” de Los Beatles con imágenes en Súper 8. ¿Alguien podía resistirse a un inicio más prometedor?
Kevin Arnold (Fred Savage), era el hilo conductor de una historia que contaba el paso de la infancia a la madurez de un niño y, por extensión, de toda una sociedad que cambiaba a un ritmo vertiginoso a finales de los Sesenta y principios de los Setenta. Cuando la serie llegó a España en los Noventa encajó a la perfección con un público que también estaba viviendo esos cambios en carne propia y la identificación de los espectadores fue total. Además, con unos personajes adultos muy sólidos la serie se amoldó a la perfección a la etiqueta de familiar.





