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Siguiendo con el repaso a los mejores estrenos de 2011, le toca el turno a la serie teen de la lista. ‘Awkward’ se estrenó este verano en MTV, siguiendo los cánones de la cadena: otra serie americana de adolescentes. Yo no sabía de su existencia hasta hace unas semanas. Probablemente, si hubiera sabido lo que me iba a encontrar, nunca le hubiera dado una oportunidad. Pero empecé a verla sin ninguna referencia ni prejuicios. Sólo era un estreno que debía visionar para después hablar con propiedad en estas listas. Y lo cierto es que un fin de semana devoré la primera temporada y me convertí, temporalmente, en teenager.

Aunque es cierto que es la típica serie americana, tiene ese plus que aporta la personalidad de su protagonista Jenna Hamilton. No es ninguna cara nueva, pese a su juventud. Ashley Rickards es conocida por su papel de Samantha Walker en la sexta temporada de ‘One Tree Hill’ pero también ha hecho sus pinitos en el cine y ha intervenido con papeles secundarios en varias series de tv, como ‘CSI: NY’, ‘Entourage’ o, hace apenas unas semanas, en el doble capítulo de halloween de ‘American Horror Story’, donde interpretaba al fantasma de una animadora asesinada. Al menos esta vez había conseguido ser popular…

La vida en el instituto, según USA

El argumento de Awkward no puede ser más típico: esa chica rara que sueña con ser aceptada. Es, quizás, la trama más trillada de la ficción estadounidense. Tanto es así que, aunque estemos tan lejos de ellos, conocemos al dedillo sus costumbres, su estructura social o qué debemos o no debemos hacer para ser populares. Asumiendo que no aportaban nada nuevo, los creadores de la serie optaron por gestionar todos estos elementos (bailes, animadoras, chicas guapas y tontas, chicos populares) con un toque de humor negro. Los personajes acaban siendo caricaturizados hasta niveles ridículos. Da la impresión de que se ríen de ellos mismos. Y tal vez en esto radique la principal diferencia con otras series del (sub) género.

Acompañada de sus leales amigas, Ming (Jessica Lu) y Tamara (Jillian Rose) Jenna afronta un nuevo año en el instituto. Pero esta vez, algo ha cambiado. Matty, (Beau Mirchoff en el papel de guapo épico) se ha fijado en ella. Pero las normas no escritas de la vida estudiantil (él es popular, ella no) le “obligan” a mantener cierta distancia en el instituto. Para colmo de su desgracia, Jenna sufre un ridículo accidente por el que terminará con un brazo escayolado y la autoestima por los suelos, mientras se ve obligada a lidiar con el (falso) estigma de suicida. Afortunadamente, Jenna tiene suficiente personalidad para salir airosa de la crisis y conseguir su objetivo.

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¿Por qué está en la lista?

El mérito de ‘Awkward’ no está, desde luego, en sus tramas, que son de manual. El instituto y toda su parafernalia de escalas sociales y tragedias de quinceañeros están ahí casi de atrezzo: sólo son la excusa para hablar de Jenna, una adolescente diferente. No les ha hecho falta jugar la baza del patito feo, como esconderla tras unas gafotas y unos brackets y convertirla en cisne después. Jenna es considerada rara porque es inteligente, madura, diferente… Tiene ese aura, ese halo de chica especial que se traduce en una empatía casi inmediata con el espectador.

Y ese es el “algo más” de la serie: las reflexiones de su protagonista, plasmadas en un blog, a lo Carrie Bradshaw pero con más sexo implícito; la evolución del personaje, que para el final de temporada ya ha conseguido tener más criterio que la mismísima Carrie; las escenas de patetismo hilarante que recuerdan a ‘Bridget Jones’; los brillantes diálogos repletos de jerga adolescente (pasados por tijera, aunque en sus labios podamos leer claramente ‘fucking’ o ‘shit’) con intervenciones tan memorables como la de Sadie (la mala malísima interpretada por Molly Tarlov) sugiriendo a su amiga Lissa (Greer Grammer, la guapa tonta y miembro activo de la “secta” de la castidad) que deje de escuchar a Dios y le escuche más a ella; los guiños al género, como cuando Jenna ve ’16 candles’ al cumplir los 16…

Siguiendo con las pequeñas diferencias, los adultos de la serie, lejos de interpretar un rol de sensatez, tienen un comportamiento inmaduro y fuera de lugar. Nada de padres almibarados que dan consejos y abrazos con un ‘oh!’ enlatado de fondo. Los padres de Jenna la tuvieron siendo adolescentes como ella, y parece que nunca superaron esta etapa. En el instituto, una consejera bastante peculiar (Desi Lydic) será la encargada de reconducir la vida de Jenna tras su (falso) intento de suicidio, aunque sea, quizás, la menos indicada.

Innovar con un argumento tan poco novedoso merece un reconocimiento. La crítica estadounidense parece que llegó a esta misma conclusión y recibió con aplausos el estreno, destacando que su principal mérito era haber conseguido un buen producto partiendo de una idea tan estereotipada. En Metacritic, por citar tan sólo un ejemplo, le otorgan una puntuación de 74 sobre 100, basándose en las reviews de los críticos aparecidas en prensa.

El futuro

Cuando tan sólo se habían emitido cinco capítulos de su primera y (por el momento) única temporada, MTV confirmó que la serie renovaría para una segunda temporada. Aunque la audiencia no fue espectacular durante los primeros capítulos (millón de espectadores justito) ha ido ganando adeptos que van desde los tiernos 12 años hasta los considerables 34. Este hecho, unido a la baja en la parrilla de la cadena de ‘The Hard Times Of R.J. Berger’ ha propiciado que ‘Jenna Alives’. Y es que ella siempre consigue sobreponerse.

En ¡Vaya Tele! | Los diez mejores estrenos de 2011

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