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Falling Skies

Viene siendo muy frecuente que las series apocalípticas de “mucho potencial” se conviertan en una decepción de proporciones épicas. ‘The Event’, ‘Terra Nova’, ‘FlashForward’, ‘Alcatraz’ y probablemente la venidera ‘Revolution’ son grandes ejemplos de ello. De todas éstas, ninguna logró sobrevivir a su primera temporada, y sólo ‘Falling Skies‘, arropada por las reglas del juego del cable estadounidense, consiguió renovar por una segunda temporada. Nuevos episodios que están ya en emisión y que vienen a confirmar su mediocridad.

La serie de TNT cuenta con una nutrida comunidad de fans a su alrededor, que consiguieron engancharse a ella en la segunda mitad de la primera temporada, y motivado sobre todo por su corta duración (diez episodios). La nueva temporada prometía mucho; los críticos la elevaban a un nivel superior, y prometía desprenderse de ese rancio aroma familiar que tanto tira para atrás. Pero tras cuatro episodios emitidos, ‘Falling Skies‘ viene a confirmar que es un “quiero y no puedo”, que aburre a las piedras y que se niega a avanzar.

La gran baza de estos nuevos episodios pasaba por contar qué le había pasado a Tom en la nave alienígena tras su precipitada decisión en el último episodio. Con el regreso de Tom y las escenas que nos mostraron, se nos quedaba una duda: ¿Por qué decidieron mantenerle con vida sólo a él? ¿Qué buscan los skitters en el grupo de la 2ª de Massachusetts? Al final esto se ha resuelto sacándole una especie de parásito, que ha ido a para al skitter del ojo rojo. ¿Qué demonios es eso y para qué lo necesitan?

La sensación que da es que tienen un plan preparado para Tom y su grupo, pero se están cayendo con todo el equipo a la hora de hacer que eso nos despierte interés. Por el contrario, ‘Falling Skies’ nos está dando unas dosis tremendas de sentimentalismo aborrecible, de valores familiares y susceptibilidad individual que fue lo que acabó con todas y cada una de las series que nombré al principio.

La otra duda es saber qué le pasa al hijo luminoso de Tom, que cada vez que se acerca a algo relacionado con los alienígenas se convierte en una feria ambulante con tanta lucecita. Ahora se dirigen a esa especie de campamento con más de 3000 personas en el que la vida es supuestamente normal. Si será real u otra trampa más como la de los niños en la primera temporada de la serie sólo lo sabremos con el tiempo. Pero por favor que hagan algo ya, que aunque estemos en verano y necesitemos cosas ligeritas, esto se está pasando de madre ya. Ay, si no fuera porque son sólo diez episodios…

En ¡Vaya Tele! | ‘Falling Skies’, ¿vienen para quedarse o vienen a por nosotros?

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