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CM Punk y Daniel Bryan

Seguro que muchos os acordaréis de ‘Pressing Catch‘ casi en exclusiva por su paso por Telecinco a comienzos de los años 90 del siglo pasado, época en la que Hulk Hogan era poco menos que un Dios, daban sus primeros pasos luchadores emblemáticos como Shawn Michaels o El Enterrador o disfrutábamos de otros como Jake Roberts, siempre unido a su serpiente, Macho Man, El Último Guerrero o El Hombre del Millón de Dólares. No sé vosotros, pero yo de pequeño era un gran fan desde el día que empecé a verlo de pura casualidad.

Sin embargo, Telecinco canceló repentinamente su emisión debido a quejas de varias asociaciones de padres y madres (los aguafiestas de siempre), lo cual nos dejó sin ‘Pressing Catch’ a los seguidores españoles durante más de 10 años. La única excepción era tener la suerte de contar con alguna plataforma tipo Canal Satélite Digital, y aún así era con comentarios en algún idioma extranjero, pero todo eso acabó cuando Cuatro lo rescató a mediados de 2006. Eso sí, creo que ni ellos esperaban el boom que tuvo poco tiempo después.

John Cena y Batista

Personalmente, creo que uno de los grandes aciertos de Cuatro fue recuperar a Héctor del Mar como comentarista para su emisión en nuestro país, ya que combinaba al mismo tiempo el ser muy bueno en su trabajo con el tirar de la nostalgia de los seguidores del ‘Pressing Catch’ de antaño. El resultado fue que Cuatro no tardó demasiado en mover el programa de horario, dando inicio a un tremendo pico de popularidad del programa en el que era muy fácil encontrar merchandising casi en cualquier tienda.

La pega es que lo que rápido sube, rápido baja, siendo tan extremo en el caso de ‘Pressing Catch’ que Cuatro optó por dejar de emitirlo en el 2010. En se punto ya no era algo que me preocupara demasiado, pues era fácil encontrar los programas en YouTube (o alguna plataforma similar) al día siguiente de su emisión en USA, pero me alegré de que Marca TV tomase el testigo pocos meses después, aunque tomasen como decisión cambiar el nombre, conociéndose desde entonces en nuestro país como ‘Wrestling‘, pero, si me lo permitís, yo prefiero seguir usando el ‘Pressing Catch’ de toda la vida.

El absurdo encanto del Pressing Catch

Una de las cosas que hay que tener realmente claras es que no estamos ante una competición deportiva, sino a un programa serializado y con un guión a respetar. Las reacciones ante esto son o mofarte sin más y pensar que con cierto capítulo de ‘Futurama’ ya tienes más que suficiente o disfrutarlo como si fuera algo mucho más relacionado con cualquier serie que haya por ahí que con, por ejemplo, el boxeo, algo básico para que uno llegue a emocionarse con la retirada de alguno de sus luchadores favoritos.

Y es que las líneas argumentales son algo básico para atrapar la atención del público. Eso sí, las hay para todos los gustos, desde grandes aciertos hasta pifias monumentales, pasando por atentados contra el buen gusto (han llegado a incluir apuntes necrófilos) o meras repeticiones de algo que ya hemos visto en infinidad de ocasiones. En realidad no dejan de ser excusas sin mucho sentido para que dos personas se pongan a pelear, pero puede darse el caso de que consigan transmitir la sensación de ser genuinas.

Ese vídeo que acabáis de ver (salvo que os lo hayáis saltado vilmente) es, y con mucha diferencia, el momento más destacado que se ha visto en ‘Pressing Catch’, ya que permitió que el programa recobrase popularidad y fuese comentado en USA por todo aquel que quisiera formar parte del gente guay. Y no es para menos, ya que sería como si en ‘Sálvame’ alguien se pusiera a decir que el programa es una de las mayores mierdas jamás hechas. Sin embargo, WWE no supo qué hacer con ello (algo habitual en ellos) y en un par de meses todo el boom volvió a la normalidad.

¿Y cuál es la normalidad actualmente en el ‘Pressing Catch’? El cortoplacismo, ya que la posibilidad de construir algo con calma de cara a una mejora en el futuro no interesa. Lo que vende tiene un nombre: John Cena. Todo el que haya seguido el programa en los últimos tiempos sabe que él viene a ser un Dios todopoderoso que se repondrá a cualquier paliza imaginable para acabar ganando. Sólo las trampas o el retorno de The Rock, al que los ajenos a ‘Pressing Catch’ quizá conozcan como Dwayne Johnson (su nombre real y como es conocido actualmente en su carrera cinematográfica), convierten en permisible una derrota suya en algún combate importante.

Santino Marella

Personalmente, creo que el roster actual de ‘Pressing Catch’ podría ser perfectamente el peor que jamás hayan tenido, ya que la necesidad de elevar a Cena a los altares ha conseguido que la gran mayoría del resto de luchadores hayan perdido cualquier tipo de credibilidad. Aún quedan varios por hundir (CM Punk y Daniel Bryan, los protagonistas de la imagen que encabeza el post), algún novato prometedor (Damien Sandow) y otros que se resisten a conformarse con ser considerados midcards (de importancia media) de por vida, pero el panorama es bastante desalentador, ya que WWE no duda en intentar obligar al público a aceptar como estrellas a luchadores menos interesantes (Sheamus).

Es obvio que el carisma es uno de los elementos básicos para que alguien logre llamar nuestra atención, pero en el ‘Pressing Catch’ actual es mucho más relevante si eres un face (de los buenos) o un heel (de los malos), porque los segundos, por regla general mis favoritos, son descritos en el 90% de los casos (y quizá me quede corto) como unos cobardes que sólo pueden ganar a través de las trampas. ¿Cuál ha sido el resultado de esto? Pues que ninguno tiene la credibilidad suficiente. Sirva por ejemplo el caso de Daniel Bryan, el cual ha sido humillado en repetidas ocasiones y tan sólo el apoyo del público ha evitado que se hunda en la miseria. Y es que Vince McMahon, el jefazo de todo esto, puede tener un montón de prejuicios y empezar a estar algo senil, pero siempre respetará hasta cierto punto aquello que le haga ganar sacos y sacos de dinero.

¿Merece la pena el ‘Pressing Catch’?

No voy a mentiros, el ‘Pressing Catch’ lleva ya un tiempo en el que lo habitual es tener un nivel que oscila entre el mero pasatiempo al que mejor no buscar fallos y la tomadura de pelo. Uno de los grandes problemas es que o es terriblemente previsible o las sorpresas son tan ‘porque sí’ que no suscitan la más mínima reacción por parte del espectador. Sin embargo, sigue siendo un buen entretenimiento dentro de unos límites (o aceptas lo que es o mejor no lo intentes ver jamás), en especial cuando les toca hacer promos en las que criticar a su contrincario, mi parte favorita del show, ya que de las peleas me puede interesar, siendo generosos, 1 de cada 20.

PD: Este pasado lunes se emitió la edición número 1000 de ‘Raw‘, el programa de los lunes (el otro importante es ‘Smackdown‘, que se emite los viernes), coincidiendo también con que su duración, incluyendo los cortes publicitarios, pasara de dos a tres horas.

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