
Más de cinco años han pasado desde que se estrenó por primera vez ‘Lost‘ y desde aquellos momentos hemos compartido muchas cosas. Los primeros pasos de este blog, el descubrimiento de descargar series y seguirlas a ritmo original, las teorías conspiratorias, los juegos de pistas en la red, los hilos de foros interminables, los seguimientos de últimas temporadas, cambios de cadena, humos negros que prefieren andar y coberturas en directo del último episodio visto a la vez mundialmente.
Por haberse estrenado hace ya tiempo y haber cambiado la forma de consumir televisión, los editores de ¡Vaya Tele! sentimos que teníamos que darle algo más que un simple análisis de un único editor, por lo que en vez de eso, hemos hecho una mesa redonda en la que todos los editores expresamos lo que nos ha parecido este capítulo que, por una u otra razones, no ha dejado indiferente a nadie. Obviamente, y como son análisis del último capítulo, tened cuidado con los spoilers
Desde mi punto de vista no estaban todos muertos desde el principio. Esto quizá sea una obviedad pero visto el debate que se ha generado creo que es necesario posicionarse en este sentido. “Lo que pasó, pasó”, cada uno murió a su tiempo y todos se reúnen en el funeral de Jack. Están presentes las personas que marcaron su vida en la isla, los demás poco importan. El episodio me ha parecido apasionante, con ritmo y creo que ha dado respuesta a algunas de las incógnitas más importantes (la luz, la redención, el final del tormento personal de cada uno…). Después de ‘Across the sea’ era fácil esperar que se tomase este camino y podemos no estar conformes pero yo creo que ha sido un buen episodio que expresa la oportunidad del cambio y que podemos estar agradecidos por haber tenido la oportunidad de ver una serie tan grande.

Cierto que puede que no sea el final que todos esperábamos, pero desde luego el camino que habían tomado en esta sexta temporada llevaba a él. Cierto que Damon y Carlton han jugado con nosotros como camellos personales nuestros, diría más, como nuestros chulos. Y nosotros nos hemos dejado y he de decir peña que el viaje ha sido maravilloso y no lo cambiaría por nada del mundo.
Y es que mirándolo en perspectiva, los guionistas nos han tenido engañados en el sentido de la serie. Con todos los misterios, todas las incógnitas y todos los juegos en la red nos hicieron creer que esto era una serie de fantasía y/o ciencia ficción, y no es así. ‘Lost’ es una serie que cuenta la vida de una serie de personajes con un pasado disfuncional y que llegan a una isla especial para arreglar sus vidas. La mayoría lo consiguen (esa famosa palabra llamada redención) gracias a sus interrelaciones y sus momentos ocurridos en esa isla con un corazón luminoso el cual nunca sabremos a ciencia cierta lo que es.
¿Y qué si no lo sabemos? Poco importa que no se hayan resuelto todos los enigmas. A mí no me hace falta saberlo, solo saber que la realidad alternativa es un momento atemporal donde todos acaban al morir para así poder reunirse y avanzar juntos al siguiente paso, me vale. Que ese paso es bueno, está claro (Ben no se siente preparado ni merecedor de darlo), y que el viaje hasta aquí ha merecido la pena, también. Y a mí también me lo ha merecido, y con creces.

Como era de esperar, el cierre se ha centrado mucho más en los personajes que en explicar de qué iba todo. Las alusiones a, sobre todo, la primera temporada han sido realmente curiosas, y esos reencuentros han hecho que, francamente, no importen demasiado las extrañezas, incoherencias o interrogantes que se han dejado por el camino. Justo al final, los personajes han vuelto a adueñarse de la serie, como al principio. Es un cierre más que digno para ellos.
No ha sido un final con excesivas respuestas. Es más, parece que se han esforzado en explicar más la última temporada (con los flashforwards) que otros misterios sobre la isla aún sin responder. Quizás porque tampoco tenía mucha fé en que los respondieran no he echado de menos esas respuestas, mientras que me emocioné viendo a nuestros losties recordar tiempos pasados, con esas miradas de cariño en cuanto caían en la cuenta de quiénes eran y donde habían estado. Todos llegaron a la isla estando solos y perdidos en su propio camino. Ahora ya no lo están. Todos, tarde o temprano (y tanto fuera como dentro de la isla), acaban muriendo y reencontrándose en esa preciosa escena de la iglesia, para finalmente entrar juntos al “más allá”.
En general, he visto como hay tantos defensores como detractores del final, y es normal. Siempre es difícil contentar a todos. Pero en lo que seguro que estaremos todos de acuerdo es que a partir de hoy todos echaremos un poco de menos a ‘Lost’. No le doy un sobresaliente porque aún así se ha echado de menos alguna respuesta más, pero le doy un notable por todo lo comentado anteriormente. Han sido seis temporadas, muchas horas, viviendo con esos personajes. Con eso es con lo que debemos quedarnos.

En cuanto al final, no por típico deja de ser correcto. No es un sueño de Vincent y tampoco termina con un fundido en negro; nos ofrecen un final impactante y, a la vez, emotivo para todos, con reencuentros y viejos personajes que vuelven para hacer disfrutar a los espectadores (que al fin y al cabo es lo que cuenta). Las connotaciones místicas y religiosas siempre han estado presentes en la serie, y aunque esperaba un final más tangible, esta alegoría del purgatorio también me satisface. ¿El resto de incógnitas? Yo no necesito más respuesta
Estoy decepcionado porque como muchos otros querría haber visto otro final. Un final que me diese respuestas a lo que más me intrigaba de la serie: Qué es Dharma, los osos polares, el por qué del Humo Negro, qué es la Isla… cierto que es un final abierto, con múltiples interpretaciones, pero hubiese preferido otro. Y en cierto modo, y aunque suene a catetada, ‘Lost’ me ha recordado mucho al final de ‘Los Serrano’, ese final tan improvisado que tanto odiamos los seriéfilos, pero hecho de forma bonita y entrañable, que para eso son americanos. Seis años disfrutando de una serie, que podía acabar de mil maneras diferentes, mucho mejores que la elegida. Son ABC, son un equipo de producción inmerso en la industria televisiva más potente del mundo. Tienen los mejores guionistas, una audiencia enorme esperando multitud de respuestas… ¿Este final está a la altura del potencial económico, humano y creativo medio del que procede? Yo creo que no.

Y hasta aquí nuestras sensaciones de este último episodio del que se van a escribir ríos de tinta y tecleos a millones. ¿Lo único malo de todo esto? Que no vamos a tener más ‘Lost‘, aunque siempre nos quedará el DVD y todas las opiniones que tengáis acerca de este último episodio, las cuales son bienvenidas como siempre.