
Tú el bárbaro, tú el arquero, acróbatas magos, y el caballero. Así decía el estribillo del comienzo de una serie mítica, Dragones y mazmorras, versión animada del juego de rol de mismo nombre y que pudimos disfrutar en España en los años 80 y 90. La serie contaba las aventuras de un grupo de niños que iban al parque de atracciones, y al montarse en una atracción, atravesaban un túnel que les llevaba a otro mundo, el mundo de Dragones y Mazmorras.
En este mundo, se encuentran con el personaje de El amo del calabozo, el cual les da a cada uno de ellos una serie de poderes para que puedan defenderse en ese mundo ajeno y así poder encontrar el camino a casa. La serie consiste en únicamente eso, las aventuras del grupo de chavales buscando la manera de volver a casa evitando lo máximo posible a Venger, el malo malísimo del mundo.
Así teníamos a Hank el arquero, un rubio bastante engreído y que tomaba el papel de líder del grupo (a mí me caía bastante mal), luego teníamos a Presto el mago, el típico niño chapón con gafas que lo sabe todo pero es muy torpe y siempre se mete en problemas. Bobby el bárbaro era el más pequeño del grupo y en el que más líos se metía por su impetuosidad y sus ganas de hacer cosas en el mundo, con él estaba su hermana, Sheila la maga, un personaje bastante soso y que no aportaba demasiado. A todos estos hay que añadir a Eric el caballero, el niño pijo y chuleta al que todo el mundo odia pero que luego se vuelve bueno, y a Diana la acróbata, el personaje con peores poderes y que ha sido burla de muchos sitios de Internet.
Aparte de los protagonistas, tenemos al ya mencionado Amo del calabozo, un señor bajito y medio calvo que los guiaba por el mundo y a Venger, el malo malísimo que lo único que quiere es robarle las armas mágicas a los chavales para hacerse aún más poderoso.

Muchos dicen que en realidad no era por la violencia, sino por los continuos usos de lo “oscuro” y lo “no religioso” que hacían los personajes. Y es que cuando te metes con la moral religiosa de Estados Unidos, acabas escaldado la mayor parte de las veces.
Lo que no es un rumor es un supuesto capítulo que podría ser un final, el llamado Requiem que aunque nunca fue producido, si apareció el guión en la red. En él el grupo de amigos tenían una gran oportunidad de volver a casa, pero tomando un riesgo demasiado grande.
Lo malo de este doblaje es que en la tercera temporada se dobló correctamente al castellano, cambiando las voces y haciendo que sonaran completamente extraños al oído de cualquier aficionado a la serie.
Y para terminar este viaje a la nostalgia de esta serie, que mejor que recordar la mítica canción cantada por Dulces, un grupo de niños similar a Parchís pero que no tuvieron tanta repercusión.
