'Last resort' ofrece un cierre lleno de tensión

'Last resort' ofrece un cierre lleno de tensión
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Cuando una serie con un componente tan serializado como ‘Last resort‘ se cancela en mitad de su primera temporada, siempre surgen las mismas dudas entre sus seguidores: ¿Habrán tenido tiempo los guionistas de darle un final cerrado? ¿Nos quedaremos con un cliffhanger que añada más frustración a la que ya pueden sentir por el final abrupto de la serie? En el caso de la creación de Shawn Ryan y Karl Gajdusek, ABC les avisó cuando estaban rodando el penúltimo capítulo, por lo que tuvieron tiempo de reaccionar y añadir ciertos aspectos en el último que pusieran un punto y final a la odisea del USS Colorado.

Evidentemente, el cierre se nota apresurado y, en el caso del SEAL James King y Tani, su novia camarera del bar de la isla, hasta quedan un poco de pegote, incluidos en el episodio sólo porque era el último y tenían que darles también algo parecido a un final. Pero Tani representa una de las partes más flojas de la serie, la subtrama con los habitantes de la isla, así que eso no nos interesa demasiado. Lo que realmente ha estado a la altura en los dos últimos episodios ha sido ese paralelismo entre el motín que organiza el COB del submarino contra Marcus Chaplin y el golpe de estado que se fragua en Washington, espoleado por lo que los SEALS hicieron de verdad en Pakistán.

Un vistazo a…
ENFOQUE PROFUNDO Y LENTES PARTIDAS

El motín del Colorado

El descontento de la tripulación del USS Colorado era uno de los temas que ‘Last resort’ ha estado manejando desde el principio, dejando que fuera creciendo y creciendo, sobre todo ante esa alianza de Chaplin con los chinos que no se molesta en explicar a sus oficiales, hasta que cristaliza en el motín liderado por el COB y cómo Kendall acumula cada vez más dudas sobre el estado mental de su capitán. Hasta la teniente Shephard, que se mantiene leal a Chaplin, tiene sus momentos de vacilación. El capitán del submarino estaba empezando a adentrarse por un camino en el que podía creerse sus propios delirios de grandeza y emborracharse del poder que le daba “dominar” una pequeña isla gracias a que posee misiles nucleares, un camino en el que la interpretación de Andre Braugher siempre nos ha dejado dudando sobre si Chaplin no estaba empezando a perder el contacto con la realidad.

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Era inevitable, por tanto, que parte de la tripulación quisiera amotinarse y arrebatarle el control del USS Colorado para intentar volver a casa al precio que fuera. Que los principales cabecillas fueran marineros a los que Chaplin había castigado anteriormente por su indisciplina era también evidente, aunque no hemos tenido un retrato de ellos lo suficientemente matizado como para que nos importaran más. Sí, sabemos que Anders es malo porque violó a aquella chica y, además, quiere vengarse de Shephard, pero nunca lo dibujaron demasiado bien más allá de eso. Shephard, por cierto, era uno de los personajes que estaba comenzando a ganar más peso justo en esta recta final, y la verdad es que habría sido divertido ver si terminaba formando una alianza con el COB, porque había potencial para ello. Chaplin y Kendall estaban probando su lealtad y sus principios, y habría sido interesante ver cómo habría evolucionado más adelante.

Las historias relacionadas con el USS Colorado siempre figuraron entre las que funcionaban mejor de ‘Last resort’, también porque eran historias en las que Ryan y Gajdusek podían sacar a relucir la influencia de ‘Battlestar Galactica‘ que reconocieron en varias entrevistas. ¿Hasta dónde podían aguantar los marineros esa situación? ¿Hasta dónde podía mandar Chaplin sin convertirse en un dictador? Y eso sin olvidar que el capitán realmente se preocupa por su tripulación y por su submarino y es un hombre de principios, razón por la que no es nada extraño que al final decida sacrificarse él mismo, junto a su “bote”, para ofrecer a sus hombres la posibilidad de regresar a sus casas.

En Washington

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La otra subtrama que más definía la serie era el thriller político organizado en Washington, con diferentes facciones peleando por lograr la mayor influencia sobre el presidente y maniobrando en la sombra para lograr sus objetivos, ya fueran simplemente económicos, como los del padre de Kylie y su empresa armamentística, o estuvieran revestidos de esas ideas patrióticas llevadas al extremo ue acaban llevando a que se organicen golpes de estado. El montaje del golpe, con el propio padre de la teniente Shephard involucrado, ha sido de los aspectos mejor logrados de la serie, suscitando además todo tipo de cuestiones éticas sobre si era realmente una opción que se debía tomar para derrocar a un presidente apoyado por facciones que querían una guerra para sacar beneficios.

También es una trama que, por fuerza, termina cerrándose demasiado rápido, y en la que también se abrían hilos que nunca sabremos adónde querían llegar a parar, como el segundo “secuestro” de la mujer de Kendall. Sí tenía un aire de que podía pasar cualquier cosa que le daba bastante interés, más desde luego del que tuvieron nunca las historias protagonizadas por Serrat, el mafioso de la isla, que nunca terminó de cuajar como un antagonista creíble contra Chaplin. Al fin y al cabo, el capitán era su propio peor enemigo.

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‘Last resort’ intentaba hacer algo que no es tan común en las networks, como es presentar un thriller político y militar que planteara más preguntas que respuestas y en el que las decisiones de sus personajes nunca fueran las mejores, sino las menos malas. Andre Braugher era, lógicamente, el centro de toda la serie, y las historias concernientes a la tripulación del USS Colorado y su relación con el capitán eran las que mejor funcionaban (incluso ese extraño acercamiento entre Chaplin y Cortez, la espía arrepentida de la CIA). Como suele ocurrir, fue cancelada justo cuando estaba limando los aspectos menos logrados y empezaba a dar más relevancia a personajes que apuntaban cosas interesantes más adelante, como la teniente Shephard, pero al menos ha podido dar un cierre a las tramas.

En ¡Vaya Tele! | ABC no se lo piensa dos veces y cancela ‘Last resort’ y ’666 Park Avenue’

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