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Es 19 de marzo y, a parte de que en Valencia esta noche arderán esos monumentos gigantes llamados Fallas, en muchas familias hoy es un día para conmemorar. ¡Feliz Día del Padre! Seguro que algunos de los que nos leéis habéis alcanzado esas experiencias que suponen enseñar a vuestro hijo los nombres de los colores, cómo se arregla una bici o en qué debe fijarse uno cuando firma una hipoteca. Y seguro que muchos más sois hijos, tenéis un padre al que felicitar e incluso con el que podréis compartir unas horas juntos, ¿tal vez viendo televisión?

En este día especial para los progenitores, dedicaremos un artículo a la figura paterna a lo largo de la historia de las series de televisión. La familia ha sido/es/será uno de los motores dramáticos más importantes que existirá nunca. Un núcleo en el que aterrizamos sin darnos cuenta, en el que crecemos y nos desarrollamos como personas, en el que la influencia de los adultos que nos enseñan y cuidan marcará nuestra conducta. Seguro que si hacemos una lista, rápidamente enumeraréis una lista de padres televisivos, favoritos o más odiados. Nosotros os ofrecemos la nuestra, que sobre todo, trata de ser heterogénea.

1. ‘Bonanza’

La obra en la que nos detendremos en primer lugar data de 1959 y se trata de la primera serie de televisión con una hora de duración filmada a color. Su protagonista era la familia Cartwright y, de entre ellos, destacaba la figura del patriarca, interpretado por el inolvidable Lorne Greene. Ben Cartwright era el padre de una familia de western bastante peculiar. Era viudo y tenía tres hijos, cada uno de ellos de una esposa diferente. El propio actor definió a su personaje como “Gamuza de cuero” aunando sus cualidades de padre preocupado y solícito con las de un hombre firme que trataba de formar a sus hijos en los valores que él consideraba adecuados.

2. ‘La familia Munster’

La serie de la que hablaremos ahora es un producto de culto, entre otras cosas, por lo arriesgado y original de su propuesta. En 1964, se creó ‘La familia Munster’, una comedia familiar que protagonizaban ni más ni menos que los personajes de terror que siempre habían poblado nuestras pesadillas. Y, de todos ellos, el “entrañable” padre de familia era Herman Munster, también conocido en otros ámbitos como Frankenstein. Se trataba de un tipo grandote y buena gente, que trabajaba en la funeraria local, que amaba a su esposa e hijos con pasión y que tenía ciertas diferencias con el patriarca familiar, el abuelo Munster. Como en toda comedia familiar, los conflictos padres e hijos estaban a la orden del día.

3. ‘La tribu de los Brady’

La televisión puede utilizarse como un reflejo del tipo de sociedad “perfecta” en la que a alguien le gustaría que nos moviéramos y ‘La tribu de los Brady’ es un ejemplo claro de ello. Ahora, sus personajes nos parecen más falsos que una moneda con la cara de Homer Simpson, pero, en 1969, constituyeron auténticos modelos de buena conducta. La historia nos hablaba del matrimonio formado por los viudos Mike y Carol y sus respectivos hijos (tres chicos en el caso de él, tres chicas para ella). Pronto formaban una familia unida en la que todos se querían y apoyaban. Las historias estaban llenas de “conflictos” entre el padre y la hija segunda, la madre y los hijos pequeños… como bien parecía demostrar el “rompecabezas” que se mostraba en los títulos de crédito.

4. ‘La casa de la pradera’

Nuestro siguiente ejemplo tambien nos trae a una familia “idílica” en la que la unidad entre sus miembros será la clave para solventar cualquier problema. Era 1973 y Michael Landon se convirtió en guionista, director y productor de ‘La casa de la pradera‘. Ah, sí, y también se convirtió en Charles Ingalls, el padre de familia. Los Ingalls representan un modelo familiar no tan arcaico como algunos podrían pensar en primera instancia, la familia crecía con la adopción de nuevos miembros (nunca visto en una ficción de la época). Charles Ingalls fue nombrado por la revista Guide TV como el cuarto mejor padre televisivo de todos los tiempos.

5. ‘Dallas’

El padre del que vamos a hablar ahora nos demuestra que no siempre en la televisión se nos muestran relaciones idílicas entre los miembros de la familia. Si tu padre es J.R. o, lo que es lo mismo, uno de los tipos más duros y malvados del universo, tu vida no será un camino de rosas. En 1978, Larry Hagman consiguió una interpretación inolvidable con el papel de John Ross “J.R.” Ewing, Jr. J.R. vivía obsesionado por dominar la empresa petrolera familiar, la Ewing Oil. Egoísta, infiel, ególatra, curiosamente, su padre era uno de los pocos personajes capaz de hacerle entrar en razón. Su amor por su hijo, aunque no siempre bien entendido, también estaba fuera de sospecha.

6. ‘La hora de Bill Cosby’

Llega la década de los 80 y, en ella, encontramos comedias y series que se parecen más a las ficciones a las que estamos acostumbrados hoy en día. En 1984, pudimos disfrutar de las aventuras de los Huxtable, una familia afroamericana que vivía en Brooklyn. El patriarca y alma de la serie era el doctor Cliff, interpretado por Bill Cosby. Era un ginecólogo de cierto renombre (la familia era de clase media-alta) cuya peripecia personal a la hora de educar a sus hijos se convertía en uno de los núcleos de la serie. Estricto pero divertido, parecía el padre que cualquier desearía tener.

7. ‘Padres forzosos’

Llegamos a 1987 y a una de las series sobre “padres” más recordadas. ‘Padres forzosos‘ nos contaba la historia de los Tanner. El padre, Danny, había quedado viudo y al cuidado de sus tres hijas, por ello, pedía ayuda a su mejor amigo, Joey, y a su cuñado, Jesse. Éstos se mudaban al hogar familiar y así pasaban a convertirse en lo que en otro momento se podría haber llamado ‘Tres padres para tres hijas‘. Aunque el biológico era el personaje interpretado por Bob Saget, los otros dos ejercían las mismas funciones que él, por lo que las chicas tenían tres figuras paternas que se complementaban: Danny era el ordenado, Joey el divertido y Jesse el rebelde.

8. ‘Médico de familia’

Nos centraremos ahora en una muestra de los padres de la ficción española. Y para ello, hablaremos de 1995 y de la serie que encumbró a Emilio Aragón. ‘Médico de familia‘ nos presentaba al Doctor Nacho Martín, un viudo padre de tres hijos y a cargo de un sobrino rebelde. Las implicaciones familiares eran muy importantes en la serie. Nacho no sólo se enamoraba de su cuñada Alicia, sino que se casaba con ella y tenía dos hijos más. Las relaciones se completaban con su relación con su propio padre, el señor Manolo, otro personaje que vivía en la casa y que, a pesar de representar otra época, ofrecía consejo y consuelo al que lo necesitara.

9. ‘Los Soprano’

Nuestra próxima serie está considerada una de las mejores de la historia de la televisión. Emitida por HBO y producida por David Chase, algunas de sus secuencias de ‘Los Soprano‘ han quedado para siempre grabadas en nuestras retinas. Y también, Tony Soprano. En 1999, aprendimos que en su vida había dos familias, ambas igual de importantes, ambas contaminando la existencia de la otra. Tony se debía a la familia del crimen, pero también le veíamos ejerciendo como padre, vigilando a los novios de Meadow o sufriendo por no ser capaz de tocar el corazón de Anthony. Y aún hay más, Tony es sobrino de un hombre al que odia como su enemigo empresarial y al que ama como a un padre imperfecto.

10. ‘Cuéntame cómo pasó’

La llegada del 2001 nos trajo una serie de 1968. Con este juego de palabras nos referimos a una de las ficciones españolas más galardonadas y alabadas por la crítica: ‘Cuéntame cómo pasó’. El espectador de la serie está acostumbrado a oír “yo tenía unos sofás como esos” o “las tazas que usaba mi madre eran así”, pero también “Antonio Alcántara es como mi padre”. El personaje interpretado por Imanol Arias es más que un padre de familia. Se trata del reflejo de un modelo de época, de la representación de los valores, los principios y sus consecuencias de la sociedad de aquella España. Y también nos muestra una evolución: el hombre cerrado y autoritario ha ido abriéndose poco a poco a la nueva realidad, aceptando las decisiones de sus hijos.

11. ‘A dos metros bajo tierra’

En 2001 nos llegó esta serie que nos mostraba una visión totalmente nueva (y nada idelizada) de la familia. Su interés para nuestro artículo: el detonante era la muerte del padre, que, desapareciendo así del meollo de la trama, mantenía su presencia a través de (¿su espíritu?, ¿un reflejo de cierto sentimiento de culpabilidad?, ¿la voz de la razón?) apariciones a los miembros de la familia. Nathaniel Fisher era el dueño de la empresa funeraria Fisher and Sons, empresa de la que, en un primer momento, parecía que nadie quería hacerse cargo pero, a través de la cual, los personajes aprendían a relacionarse de nuevo entre ellos.

12. ‘Juego de tronos’

Y para terminar, Eddard Stark, Señor de Invernalia y Guardián del Norte. Ned es un guerrero, es un señor feudal, es esposo y, sobre todo, es padre. Es el padre que se encarga de que Robb sea un digno heredero, es el padre que prepara un futuro como reina para Sansa, pero también es el padre que no olvida sus obligaciones para con Jon o que se preocupa porque Theon se sienta como uno más. Es el padre que sufre el accidente de Bran y que ofrece a Arya un maestro para la espada. Y también es el hijo de Rickard, el hombre que fue ejecutado por Aerys II, quemado dentro de propia armadura. Y Eddard Stark es el personaje que, con su muerte, posiblemente más nos ha hecho llorar (de momento) en ‘Juego de Tronos‘ (Bueno, no sé si seréis mucho de llorar, yo, desde luego, me puse tibia).

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