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Una de las cosas que destaco de twitter como red social es la posibilidad de debatir sobre temas variados con gente que comparte mis intereses y pasiones. Hace unos días, un blog anunciaba que buscaba colaboradores para escribir sobre actualidad televisiva y entre los requisitos de los candidatos, estaba el ser estudiante de Comunicación Audiovisual, a raíz de lo cual saltó el debate.

No hay duda que una base educativa a la hora de afrontar cualquier materia es positiva e incluso necesaria pero, ¿Es vital estar recibiendo, o haber recibido, una formación universitaria para hablar sobre televisión de forma competente, cultivada e informada?

La televisión es un medio tremendamente dinámico que se ve afectado por la realidad social, por la evolución tecnológica, por los cambiantes hábitos de consumo, por las tendencias globales, etc.

Una base educativa en este ámbito proporciona unos cimientos teóricos y unos conocimientos prácticos básicos que van a jugar un papel clave en la forma en la que una persona se acerca y analiza cualquier aspecto relacionado con la televisión. Sin embargo, ese carácter vivo que hace que la industria cambie y progrese constantemente, obliga a vivir en la actualidad y a reciclar conocimientos constantemente.

Mis batallitas de abuela como ejemplo

Durante mis años de carrera, un tema común y constante era el futuro aterrizaje de la TDT, del avance que iba a suponer para un mercado tan estancado como el nuestro. Hablaban del nacimiento de decenas de canales, de la segregación de audiencia y, sobretodo, de la inyección de puestos de trabajo que supondría para una profesión no demasiado agradecida.

Pensando en ello ahora, no puedo hacer otra cosa que esbozar una media sonrisa agria. Trabajo, casi nulo. Segregación de audiencia, claro, pero más por una cuestión matemática que por una diversificación cualitativa real y aplicable a un modelo de especialización publicitaria.

También cuando yo estudié se hablaba de la sitcom en términos que ahora parecen arcaicos: pocos personajes, pocos escenarios e interiores, risas enlatadas, multicámara… Años después, éste formato de ficción ha evolucionado extraordinariamente, y podemos ver grandes repartos, numerosos exteriores, mockumentaries, single camera

Es probable que el tema actual en las aulas universitarias sea el futuro de la televisión social y la televisión a la carta, del que se hablará en términos muy abstractos y premonitorios como en su día hablábamos de la TDT. Se estudiarán supuestos de hacia dónde se dirige el consumo televisivo y qué papel va a jugar internet y la interactividad en todo esto. ¿Qué va a suceder con todas estas proyecciones? En unos años, ya no serán tal y comprobaremos cuán acertados o equivocados estábamos, y la única forma de saberlo será estando al día, informado y empapado de cómo ha sido esa evolución.

Consumo televisivo en España Consumo televisivo en España

Se puede estudiar teoría de la imagen, teoría de la comunicación o estructura audiovisual, son asignaturas interesantes que te familiarizan con conceptos importantes, pero la formación real y práctica va a venir de un constante reciclaje. La realidad de las audiencias, por ejemplo, es algo que se estudia en estructura audiovisual y, aunque la base estadística de las mediciones sigan siendo la misma, la evolución de los datos de audiencia, de lo que se considera un éxito, de cómo afectan a la inversión publicitaria y demás factores, son temas en cambio constante.

Alguien interesado en el mundo de la televisión tiene a su disposición inagotables fuentes de información y formación con todo tipo de profundidad, desde blogs de profesionales que reflexionan sobre la actualidad hasta publicaciones que enseñan sobre cualquier aspecto de la industria: programación, guión, producción…

Y por supuesto, ver. La tele hay que mirarla para poder analizarla y hablar de ella. Yo, por ejemplo, intento ver todos los pilotos que se producen, o al menos saber de su existencia, conocer lo que se produce, cómo funciona y cómo se recibe y qué lugar ocupa dentro de la cadena y de su perfil. Si te interesa la ficción televisiva, tienes que ver qué se hace, hacia dónde se dirige, qué cambios sufre, qué tendencias prevalecen o desaparecen, etc.

Al final del día, lo importante es vivir en la actualidad y una educación universitaria no garantiza que los artículos vayan a estar mejor escritos, argumentados o informados. Tampoco quiero decir que cualquiera puede escribir sobre televisión, ni mucho menos. Simplemente que la formación que realmente requiere abarca muchísimos más ámbitos y aspectos que los que una carrera universitaria ofrece.

Vosotros, ¿Qué pensáis? ¿Creéis que es imprescindible una base educativa para poder analizar y debatir sobre la televisión con un mínimo de conocimiento? ¿Creéis que es más relevante la “universidad de la vida”? ¿Ha alcanzado la titulitis a los blogs?

Infografía | The Death of Television
En ¡Vaya Tele! | ¿Qué necesita la industria televisiva para triunfar en los próximos años?

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