
Allá por 1999 apareció en Telecinco una serie llamada ‘7 Vidas‘ que presumía de ser la primera sitcom española. Contaba la historia de David, un veintipicoañero que se despertaba de un coma después de haberse caído de la ducha hacía 18 años al escuchar los disparos del intento de golpe de Estado de Tejero. El hilo argumental consistía, en principio, en ver como el personaje de David se iba acostumbrado al mundo actual después del coma y como sus amigos, familia y vecinos lo iban ayudando poco a poco a acostumbrarse a su nueva vida.
La serie no logró en sus primeras temporadas grandes éxitos de audiencia, pero por un milagro llamado buenas críticas y guiones de calidad (a mí me sacaban muchas carcajadas) consiguieron que la serie llegara a las diez temporadas sin despeinarse.
Y digo sin despeinarse porque la serie supo evolucionar para mantenerse tantos años en antena, dejando de lado argumentos que apestaban un poco por lo que duraban y renovando los personajes cada temporada. Gracias a esto, la serie fue una increíble cantera de actores y a la vez una catapulta para ellos, ya que descubrió a actrices como Paz Vega, Blanca Portillo, Carmen Machi o Gonzalo de Castro y mantuvo a otros actores ya más reconocidos como Anabel Alonso o Amparo Baró.
La serie terminó en 2006 después de más de 200 capítulos, siendo en aquella fecha la serie de ficción nacional que más había aguantado en antena (actualmente es ‘Hospital Central’).
Después de dejar el argumento del coma, la serie siempre se apoyó temporada tras temporada en las relaciones entre los personajes. Primero fue el amor entre David y Laura, luego pasamos a la relación entre Carlota y Gonzalo que acabó en boda, para continuar con la relación lésbica entre Diana y Nieves, luego apareció Richard (gran personaje donde los haya) y Vero y así un largo etcétera de relaciones que se van renovando a medida que los personajes vienen y van.

Recuerdo ese capítulo como algo extraño. Por un lado se veían las actuaciones mucho más normales y frescas, pero por el otro se notó cuando se equivocaban o cuando estaban realmente nerviosos.
Estaba claro que estos artistas invitados eran únicamente un remedio publicitario para atraer más audiencia, ya que la mayoría aparecían únicamente unos minutos para hacer el cameo y nada más. Aún así, mirando atrás y viendo la lista de invitados, sorprende que hayan sido tantos aún pese a los años que ha estado en antena la serie.

Como bien sabéis, ‘Aída‘ nació y curiosamente, ha conseguido más éxito en cuestión de audiencia que su serie original, siendo una de las series más exitosas de la actualidad en cuanto a ficción nacional se refiere.

Si hacían algo mal, se llevaban una colleja, si se burlaban de ella, colleja al tanto, y si decían cualquier cosa absurda, la nuca ya les empezaba a dar cosquilleos por lo que les podría pasar. Recuerdo perfectamente que en una entrevista Amparo comentaba que muchas veces se pasaba dando las collejas y que les hacía daño de verdad, teniendo que pedir perdón al corte de la escena. Para mí, estas collejas fueron un símbolo de identidad de la serie, y sirva este vídeo recopilatorio de ellas para hacerle un pequeño homenaje a esa gran actriz llamada Amparo Baró.
En ¡Vaya Tele! | Aida