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Yo Claudio

Yo, Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico esto-lo-otro-y-lo-de-más-alla… conocido no hace mucho tiempo por amigos y parientes como Claudio el idiota, o el tonto de Claudio, o Claudio el tartamudo, voy a escribir ahora esta extraña historia de mi vida.

En una época en la que las series británicas comienzan a hacerse paso de nuevo entre toda la marabunta de ficción extranjera que tenemos en España. Moda (espero que no demasiado pasajera) que se junta a la de las series de corte histórico y de época, creo que conviene volver la vista atrás (que para eso sirve esta sección de Nostalgia TV) y repasar uno de los primeros megaéxitos de la televisión británica. Una serie que, en su paso por TVE, se convirtió en rápido referente y en la serie que no te podías perder. Estoy hablando de la aclamada ‘Yo Claudio‘ (I, Claudius), una de las grandes producciones de la BBC.

‘Yo Claudio’ (I Claudius) es una serie basada en la bilogía literaria ‘Yo, Claudio’ y ‘Claudio el dios y su esposa Mesalina’, del historiador Robert Graves que narra poco más de setenta años de la historia de Roma (desde el 24 a.C. hasta el 54 d.C.) desde la perspectiva de Tiberius Claudius Nero Germanicus (Derek Jacobi) o Claudio para abreviar, el deforme y tartamudo miembro de la dinastía Julia que llegó a ser Emperador de Roma casi por casualidad (bueno, en realidad habría también parte de conspiración). La serie comienza con la muerte de Marcellus, sobrino de Augusto (Brian Blessed) y continúa siguiendo las tramas y complots de Livia (Siân Phillips), quién hará lo que sea para proteger a la familia y conservar el poder.

‘Yo Claudio’: un drama familiar histórico

Durante los trece episodios de ‘Yo Claudio’ nos encontramos con un culebrón familiar con tintes históricos. Evidentemente aunque existe cierta fidelidad nos podemos encontrar con algún que otro error e incluso algún anacronismo. La intención de Graves a la hora de escribir el libro fue la de entretener con una parte apasionante (por lo menos a priori) de la extensa historia de Roma: el comienzo del Imperio, a través de sus emperadores, Claudio incluido, sino de todo el transfondo familiar de la dinastía Julia. Por cierto, la serie comienza con Claudio escribiendo, en sus últimos días, sus memorias que conformarán la trama de cada episodio.

Claudio fue un hombre con cierta discapacidad: cojera, tartamudeo, sus rodillas eran muy débiles y su cabeza no paraba de zarandear, vamos todo un cuadro que la Casa Julia se encargó de ocultar al público (hasta que no hubo más remedio al ser nombrado emperador). Aún hoy no se terminan de poner de acuerdo para diagnosticar a Claudio, hasta hace medio siglo la hipótesis más común era poliomielitis aunque hoy en día parece que la parálisis cerebral (en grado leve) está siendo más aceptada. En cualquier caso Claudio tuvo que vivir siempre a la sombra de los demás y soportando, en muchos casos, la humillación.

Teniendo claro esos referentes estaba claro que ‘Yo Claudio’ estaba llamado a ser un gran drama familiar e histórico, y vaya si lo fue. Este tono, entre el culebrón y la tragedia, fue captado perfectamente por Jack Pulman, el guionista de la miniserie que, junto con Herbert Wise, el director, dotó a cada episodio del ritmo y el ambiente necesario para recrear la Roma más truculenta y pérfida, aderezado con un toque exquisito de humor negro. Cada episodio vemos (sin tapujos) una buena dosis de amor, muerte y complots familiares atrapando al espectador y dejándole con ganas de más tras el final de cada episodio, que solía ser apoteósico.

Un clásico de la televisión

Cuando BBC 2, celebrando el cuadragésimo aniversario de la televisión británica, estrenó ‘Yo Claudio’, estrenó una serie que fácilmente puede ser considerada una de las mejores de la historia y casi sin dificultad en el top 3 del siglo XX. Una gran serie que merece ser vista al menos una vez en la vida. Lo mejor es que es una serie que no ha envejecido. Bueno, evidentemente hay ciertas cosas que chirrían un poco con el modo de hacer televisión de ahora, pero creo que sin lugar a dudas podemos afirmar que ‘Yo Claudio’ es todo un clásico de la televisión que creó escuela.

Y es que lo más importante de ‘Yo Claudio’ fue su gran relevancia tanto en su época (mediados de los setenta) como en las siguientes. El enorme éxito de la serie, tanto en Reino Unido como en España y Estados Unidos sentó antecedentes para los grandes dramas familiares de los ochenta como ‘Dallas‘ o ‘Falcon Crest‘, pero también para otros dramas históricos y familiares más modernos como ‘Los Tudor‘ o la recientemente estrenada ‘Los Borgia‘.

Ficha Técnica: Yo Claudio Título Original: I, Claudius Género: Histórico Cadena: BBC 2 (1976) Emitida en España: TVE Disponibilidad DVD: Completa

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